SOMOS te recomienda ‘Lucía’

SOMOS te recomienda ‘Lucía‘, un trabajo documental de la fotoperiodista Dune Solanot y que verá la luz durante la jornada que lleva a cabo cada año el Servicio de Igualdad (Casa de la Mujer) de Zaragoza, con motivo de la diversidad sexo-genérica, familiar, memoria, reivindicación y derechos de las personas trans.

El próximo 22 de octubre, a las 18:00h. en la Casa de la Mujer, de Zaragoza y organizado por el Servicio de Igualdad y la Universidad de Zaragoza, ¡te esperamos!

En el día de la mujer rural nos reclamamos Visibles, Empoderadas y Unidas. #MayoresSinArmarios

Las mujeres LBT que vivimos en el medio rural somos clave no sólo en el desarrollo sostenible de nuestros pueblos sino que lo somos también en nuestra sociedad, en su conjunto.

La masculinización de la actividad agraria, nuestra escasa representatividad en puestos de responsabilidad y toma de decisiones, nuestras mayores dificultades para acceder a los diferentes servicios, y en particular los relacionados con las nueva tecnologías, implica una falta de oportunidades, así como de acceso en igualdad de condiciones a un empleo, a la propiedad de las tierras o tareas de gestión empresarial en el sector agroalimentario, ha tenido como consecuencia el abandono del medio rural por parte de muchas mujeres.

Todo ello, unido a la lesbofobia, la bifobia, transfobia, misoginia y machismo que sufrimos nos hace reconocer, hoy más que nunca, a todas aquellas mujeres, en general, y mujeres LBT, en especial, que nos han abierto camino a las más jóvenes.

Para revertir esta situación es preciso afrontar las desigualdades que todavía sufrimos las mujeres en el medio rural y por ello, exigiremos el cumplimiento de las tres leyes aragonesas fundamentales para nosotras aprobadas en 2.018, de igualdad entre mujeres y hombres, la trans y la LGTBI.


La invisibilidad, el principal problema que afrontan las mujeres LTB del ámbito rural

La presión social y religiosa que sufren estas mujeres en las áreas rurales es mucho más fuerte que la que se vive en los núcleos urbanos, lo que provoca que vivan su realidad en el más absoluto silencio por miedo al estigma o el rechazo

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) denuncia, con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se conmemora este martes, 15 de octubre, la invisibilidad que sufren y han sufrido históricamente las mujeres LTB en el  ámbito rural. Y es que, la presión social y religiosa que tienen que afrontar estas mujeres en las áreas rurales es mucho más fuerte que la que se vive en los núcleos urbanos, lo que provoca que opten por vivir su realidad en el más absoluto silencio por miedo al estigma y al rechazo.  

En este sentido, la Asociación PLuRaL LGTB Mancha Centro explica que se trata de una discriminación histórica porque las mujeres LTB no responden al estereotipo de esposa y madre predominante en las zonas rurales, que son entornos más pequeños, tradicionales y familiares, donde gran parte de la población, si no toda, se conoce y donde el peso social de no cumplir con las expectativas impuestas por los roles de género es mucho mayor. 

Así, la asociación LGBTI* Diversas, del Valle de la Orotava, en Tenerife, incide en que las mujeres LTB sufren una doble discriminación tanto por ser mujeres, como por tener una orientación sexual o identidad de género no normativa y cuando se visibilizan, “en los pueblos, o en las islas no capitalinas como sucede en Canarias, sufren miradas, comentarios y la exposición permanente a los prejuicios de la opinión pública”. 

Por este motivo, la entidad castellano leonesa Segoentiende explica que, “históricamente, las mujeres LTB que podían, se marchaban a grandes ciudades como Madrid y Barcelona para buscar trabajo, pero, sobre todo, para poder vivir con cierta libertad”. “La mayoría de ellas evitaba volver al pueblo o lo hacía ocultando su vida en la ciudad”, añade, y es que, la que se quedaba, si no acababa casada con un hombre para evitar el rechazo social, terminaba siendo la solterona que no había sido capaz de encontrar marido, alguien que se había quedado para vestir santos y se dedicaba al cuidado de las personas mayores de la familia. 

Por otra parte, quienes encontraban pareja, la escondían bajo la figura de la “mejor amiga”, con la que convivían y quien con frecuencia acababa adoptando el parentesco de tía o prima para el resto de la familia. Sin embargo, tal y como informa la entidad Extremadura Entiende, “esta estrategia de ocultamiento terminó siendo una trampa y esa doble lectura que presenta a las mujeres lesbianas y bisexuales como “parejas de amigas” ha contribuido a construir uno de los estereotipos que más daño nos hacen a día de hoy y que pone en duda la “validez” de la sexualidad sin que haya un varón”. 

Además, según Bolo Bolo, entidad LGTB de Castilla La-Mancha, “la etiqueta de amiga, que muchas mujeres que viven en el ámbito rural siguen utilizando para esconder sus relaciones, genera otros procesos de exclusión comunitaria al no poder participar de la misma desde la plenitud de su realidad. Por su parte, es muy poco frecuente que las mujeres trans se queden a vivir en núcleos pequeños de población y directamente siguen optando por marcharse a las ciudades para huir de los juicios de valor del resto del pueblo.”. 

No obstante, tal y como informa Altihay, asociación LGTB de Fuerteventura, “hay algunas mujeres LTB mayores que se han ido visibilizando al llegar a una edad avanzada, incluso a la vejez, cuando sus compromisos familiares y socio-laborales se lo han permitido y ya ha dejado de importarles el qué dirán y solo quieren vivir libres y felices”. 

Sin embargo, tal y como informa Loren González, coordinador del año temático Mayores Sin Armarios: ¡Historia, Lucha y Memoria! de FELGTB, “muchas mujeres del mundo rural se han quedado en el armario sin poder vivir una vida plena porque en un entorno donde todo el mundo sabe quién eres, quién es tu familia, dónde trabajas y hasta lo que se espera de ti, el derecho a ser, si eso implicaba salirse de la norma, estaba y, en parte, sigue estando, vetado”. 

Y es que, según González, “las generaciones de mujeres más jóvenes que habitan áreas rurales empiezan a visibilizarse con normalidad, ya que, aunque sus familias siguen teniendo dificultades para aceptar esta realidad, encuentran más apoyo en sus amistades y tienen más acceso a recursos que permiten su desarrollo personal. Sin embargo, hablamos de mujeres menores de 26 porque la franja de entre 26 y 50 sigue estando muy invisibilizada o se encuentran en proceso de descubrirse y/o visibilizarse”.

Reivindicamos el acceso gratuito a la reproducción asistida para todas las personas con capacidad de gestar

Con motivo del Día Internacional de los Derechos Sexuales y Reproductivos

SOMOS reivindica, con motivo del Día Internacional de los Derechos Sexuales y Reproductivos que se conmemora este sábado, 28 de septiembre, el acceso gratuito a través del Sistema Nacional de Salud para todas las personas con capacidad de gestar.

Junto a la FELGTB denunciamos que, durante la pasada campaña electoral, el PSOE prometió devolver este derecho, arrebatado en 2013 a las mujeres lesbianas, bisexuales y sin pareja, antes de junio de 2019 y, hasta la fecha, no ha cumplido con su compromiso. Además, la presidenta de FELGTB, Uge Sangil, exige que esta modificación legal incluya también a los hombres trans, tal y como la Federación trasladó al ejecutivo cuando éste solicitó aportaciones a los colectivos para llevar a cabo la modificación. “Los hombres trans tienen capacidad para gestar y deben poder ejercer este derecho en igualdad de condiciones”, afirma. 

Desde SOMOS recordamos además que las personas VIH+ y en especial las mujeres VIH+, siguen encontrando trabas a la hora de acceder a las técnicas de reproducción asistida porque se sigue considerando a estas personas vectores de infección. En este sentido, también reivindicamos el derecho de las personas con VIH a disfrutar de una sexualidad plena ya que las personas con carga viral indetectable no transmiten el virus a otras personas.   

Por otra parte, la FELGTB recuerda la importancia de la obligatoriedad de una educación en diversidad afectivo-sexual, familiar y de género que incluya formación en sexualidad adaptada a las distintas edades, para que todas las personas independientemente de su orientación sexual o identidad de género crezcan disponiendo de la información necesaria para conocer sus derechos, sepan cómo prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS) y puedan desarrollar una sexualidad más placentera y segura.  

En este sentido, el coordinador del grupo de Salud Integral de FELGTB, Rubén Mora, recuerda que “este tipo de educación, al margen de ser una estrategia eficaz contra la LGTBIfobia, garantiza que las personas puedan tomar decisiones libres sobre su vida sexual y reproductiva y es que, desde FELGTB, reivindicamos que se reconozca la autonomía de cada persona para decidir sobre su propio cuerpo y sobre su sexualidad, incluidas las personas con cualquier tipo de diversidad funcional”.

Sin embargo, el representante de FELGTB recuerda que, a día de hoy, esta formación no es obligatoria en todas las Comunidades Autónomas e incide en la necesidad urgente de aprobar la Ley Estatal de Igualdad LGTBI para garantizar que todo el alumnado, independientemente del lugar en el que resida, tenga garantizado su derecho a recibir una educación que le facilite una sexualidad más segura y placentera, así como tener un conocimiento más amplio sobre las distintas realidades afectivo-sexuales, familiares y de género que integran la sociedad en la que vive.

Políticas adapatadas para garantizar la salud sexual de las personas más vulnerables

Desde SOMOS también consideramos prioritario velar por las personas más vulnerables, discriminadas y/o estigmatizadas, como pueden ser las personas trans trabajadoras del sexo o las personas con VIH, entre otras. Así, en el marco del Día Internacional de los Derechos Sexuales y Reproductivos, exige el desarrollo de políticas centradas en la persona, que contemplen dichas vulnerabilidades y que incluyan intervenciones adaptadas a sus necesidades específicas.

En este sentido, Mora asegura que “para proteger los derechos sexuales de las personas trans que ejercen el trabajo sexual es necesario promover condiciones laborales que faciliten el cuidado de su salud y ofrezcan alternativas laborales para aquellas personas que así lo expresen”.

Igualmente, recuerda que “las mujeres trans trabajadoras del sexo van sumando vulnerabilidades ya que están expuestas a múltiples discriminaciones al ser mujeres, personas trans y, en muchos casos migrantes, situación que hace que estén expuestas a la exclusión, distintos tipos de violencia, a la transmisión de ITS y a otros factores relacionados con la salud”.

Leticia Ojeda, portavoz de salud sexual de SOMOS asegura que “es preciso promover sinergias entre las administraciones y las entidades LGTBI para cooperar en el desarrollo de políticas y planes estratégicos para el abordaje del chemsex o para la prevención y control del VIH y otras ITS, entre otros aspectos. Las entidades LGTBI somos quienes podemos detectar de forma más eficaz las necesidades de nuestra comunidad y quienes articulamos estrategias adaptadas y específicas a dichas necesidades”. 

Y es que, según Ojeda, “la atención a estas realidades requiere que los servicios de atención socio-sanitaria tengan integrada la perspectiva LGTBI y, para ello, es fundamental que el personal sanitario de los organismos públicos tenga también formación en diversidad afectivo-sexual, familiar y de género”. Además, incide en que “es fundamental ofrecer una sanidad gratuita y universal ya que la población LGTBI migrante es la más afectada”.