La mitad de las personas mayores con el #VIH en España podrían ser “supervivientes a largo plazo” #MayoresSinArmarios,

Fuente de la noticia: Francesc Martínez en gTt- VIH

Estas personas, que se infectaron en los primeros años de epidemia, tendrían una mayor carga de comorbilidades, entre las que destacarían las de tipo psiquiátrico

Un estudio español presentado en el X Taller Internacional sobre VIH y Envejecimiento, celebrado recientemente en Nueva York (EE UU) ha concluido que casi la mitad de las personas mayores con el VIH en España serían personas que han logrado sobrevivir desde los primeros años de epidemia, conocidas como “supervivientes al sida” o “supervivientes a largo plazo” (del vocablo inglés long-term survivors“). Ello conllevaría una mayor carga de comorbilidades, especialmente una mayor prevalencia de patologías psiquiátricas.

Actualmente, a la luz de los datos de diversos estudios, casi la mitad de las personas con el VIH en Europa son mayores de 50 años. Algunos de ellos son “supervivientes a largo plazo” y otros fueron diagnosticados más tarde, en la era de la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA). Las posibles diferencias significativas en términos de salud entre estos dos subgrupos de personas mayores con el VIH llevaron a los autores del presente estudio a investigarlas.

Para ello, diseñaron un estudio de cohorte prospectivo que contó con la participación de personas de la cohorte HIV-FUNCFRAIL, originalmente diseñada para estudiar la fragilidad y desempeño físico de personas con el VIH a partir de los 50 años.

Los resultados de los participantes se estratificaron en función del año de diagnóstico: antes de 1996, 1997-2000 y después del año 2000. Los datos registrados en el estudio fueron de tipo sociodemográfico, comorbilidades, parámetros relacionados con la infección por el VIH, fragilidad, desempeño físico funcional y riesgo de muerte por cualquier causa a los 5 años (utilizando el índice VACS).

Un total de 540 personas con el VIH con edades a partir de los 50 años participaron en el estudio. De ellas, el 50,3% eran supervivientes a largo plazo. El 15% del total eran mayores de 65 años. Se observaron diferencias significativas entre el porcentaje de mayores de 65 años en cada uno de los tres grupos analizados: 6,6% en los supervivientes a largo plazo, 18% en el grupo diagnosticado en el periodo 1997-2000 y 22,3% en el grupo diagnosticado después del año 2000 (en todos los casos p= 0,0001).

El porcentaje de mujeres también difirió significativamente entre los tres grupos (p= 0,04): 30% entre los supervivientes a largo plazo, 23,6% entre los diagnosticados en el periodo 1997-2000 y 19,7% entre los diagnosticados después del año 2000.

En el estudio no se hallaron diferencias entre grupos ni en niveles de CD4 actuales, relación CD4/CD8 o porcentaje de participantes con carga viral indetectable.

En comparación con los otros grupos, los supervivientes a largo plazo presentaron una mayor probabilidad de tener EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica; p= 0,001), depresión (p= 0,018), patologías psiquiátricas (p= 0,0001), enfermedades de tipo osteoarticular (p= 0,03) y de haber tenido cáncer en el pasado (p= 0,029) .

No se hallaron diferencias significativas entre los grupos en factores de riesgo cardiovascular ni en casos de infartos de miocardio, enfermedad vascular cerebral o insuficiencia renal.

El número de comorbilidades entre los supervivientes a largo plazo fue superior al observado en los otros grupos. Ello se tradujo en mayores niveles de polifarmacia (25,5% en los supervivientes a largo plazo, 25,0% en el grupo diagnosticado en el periodo 1997-2000 y 15,6% en el grupo diagnosticado después del año 2000 [p=0,03]).

Entrando en familias de fármacos en particular, entre los supervivientes a largo plazo fue significativamente superior el uso de antipsicóticos (p= 0,003), benzodiacepinas (p= 0,007) e hipnóticos (p= 0,009).

En comparación con los otros dos grupos, el índice de masa corporal fue significativamente inferior en los supervivientes a largo plazo . Sin embargo –probablemente debido a que la edad promedio era muy inferior entre los supervivientes a largo plazo– se detectó un menor porcentaje de casos de fragilidad o de baja velocidad de marcha en los supervivientes a largo plazo que en los otros dos grupos .

No se observaron diferencias entre los tres grupos en lo relativo a casos de deterioro cognitivo o al riesgo de mortalidad a 5 años.

Los resultados del presente estudio muestran cómo los supervivientes a largo plazo suponen la mitad de las personas con el VIH que envejecen en España y que sus particulares condicionantes supondrán un reto sociosanitario en los próximos años. Pese a tener una edad promedio inferior a los 60 años, estas personas presentan un alto número de comorbilidades y, en consecuencia, de medicaciones tomadas de forma simultánea (especialmente en el plano psiquiátrico).

Aunque en el presente estudio aún no se observa, a medida que los supervivientes a largo plazo envejezcan, es muy probable que el grado de fragilidad y desempeño funcional empeoren en mayor medida que en la población general, por lo que será importante el trabajo conjunto de profesionales sanitarios, comunitarios y del ámbito social para abordar adecuadamente las necesidades que previsiblemente aparecerán.

En el día de la Prueba del VIH, SOMOS recuerda: #HazteLaPrueba de #VIH, #VHC y #Sífilis en el Punto Vihsble

Las entidades miembro de FELGTB exigimos a los partidos que el VIH vuelva a ser prioritario en sus políticas sanitarias

Es necesario incidir en la erradicación de la serofobia para facilitar que un mayor número de personas tomen la decisión de hacerse la prueba del VIH

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) y sus entidades miembro exigimos a los partidos que se presentan a las elecciones el próximo 10 de noviembre que prioricen la atención al VIH en sus políticas sanitarias, y que se encuadren las intervenciones para su atención y prevención en un contexto de Derechos. Y es que, pese a que el Pacto Social por la No Discriminación y la Igualdad de Trato Asociada al VIH se aprobó en noviembre de 2018, casi un año después, sigue sin implementarse. 

En los últimos años, se ha incrementado la aparición de nuevos diagnósticos por VIH sobre todo entre hombres jóvenes que mantienen sexo con otros hombres y permanecen las cifras de aproximadamente 4.000 nuevas infecciones al año en todo el territorio español.

Los datos arrojan luz sobre la especial vulnerabilidad de los hombres gais y bisexuales y otros HSH (GBHSH) a la infección por el VIH. A esta vulnerabilidad se añaden otras como la LGTBIfobia, el trabajo sexual, estar en situación de irregularidad, el consumo problemático, las barreras de acceso al sistema sanitario, y otras, que tienen entre sí un efecto exponencial. Así, se pone en evidencia la necesidad de que las estrategias de prevención y atención tengan en cuenta estas vulnerabilidades y estén adaptadas para facilitar la toma de decisiones informadas. 

Desde SOMOS y la FELGTB consideramos clave exportar este modelo de atención que realizan las entidades a otros ámbitos de la salud pública. Así, la realización de la prueba del VIH, no solo se convierte en una estrategia clave para que las personas puedan tener la opción de iniciar cuanto antes el tratamiento, y mejorar así el pronóstico de la infección y la calidad de vida de las personas. Deviene un espacio seguro para que las personas puedan expresar sus necesidades e inquietudes en torno al cuidado de su salud sexual, y se faciliten la información y las estrategias preventivas para que las personas puedan elegir entre ellas aquella o aquellas que mejor se adapten a sus necesidades y a su gestión del placer. El miedo al estigma y la vergüenza suponen un freno para muchas personas con prácticas de riesgo a la hora de acercarse a los servicios sanitarios.

Las políticas que han diversificado los espacios en los que las personas pueden realizarse la prueba han sido muy efectivas, y entendemos que se deben seguir haciendo esfuerzos en ese sentido. No solo se ha de garantizar el acceso a los recursos para la realización de la prueba (ofreciendo que sean gratuitas y confidenciales), sino que se ha de poder garantizar que las personas cuya prueba sea reactiva puedan acceder sin dificultades a las pruebas confirmatorias, seguimiento médico especializado y tratamiento gratuito para su infección. Asimismo, las entidades LGTBI ofrecen asesoramiento y programas de apoyo entre iguales para reducir el impacto del diagnóstico y mejorar su calidad de vida. También de forma virtual. Así, FELGTB dispone del programa Positivos 2.0, un grupo de soporte emocional online dirigido a jóvenes LGTBI con el VIH. 

COMBATIR LA SEROFOBIA, UNA FORMA DE PROMOVER LA PRUEBA DEL VIH

Las personas con VIH pueden enfrentarse a desigualdad de trato, tanto social como institucionalmente, rechazo o discriminación. Frente a esta situación, muchas personas pueden decidir no conocer su estado serológico para no tener que enfrentar este estigma. FELGTB solicita que el Pacto Social se impulse de manera urgente desde una perspectiva de género y con especial atención a las realidades más vulnerables. Además, demanda la retirada de la catalogación del VIH/sida como “enfermedad infecto-contagiosa” en toda la literatura oficial y reglamentación española y la inclusión de esta modificación en toda la legislación relativa al acceso de bienes y servicios.

Y es que, tal y como explica el coordinador del grupo de Salud Integral de FELGTB, Rubén Mora, “esta medida es fundamental para evitar la limitación de derechos y la discriminación de quienes tienen VIH ya que, además, se ha demostrado que las personas con carga viral indetectable no transmiten el virus a otras personas”. 

Por este motivo, FELGTB y sus entidades instamos también a los partidos a continuar implementando la retirada de la infección por VIH de los cuadros de exclusiones médicas vigentes en todas las convocatorias de oposiciones, promoción o traslado en la función pública. En concreto, en aquellas medidas referentes a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, a los Cuerpos Policiales dependientes de las Comunidades Autónomas y a los dependientes de las Corporaciones Municipales, al Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias y a los Cuerpos que componen las Fuerzas Armadas, así como también en el caso del personal médico y sanitario.

Además, solicitamos la creación de programas de formación y sensibilización en materia de VIH dentro del Poder Judicial, en el sentido de que todos los operadores jurídicos implicados en el proceso de creación normativa y aplicación de la jurisprudencia tengan acceso a la información médica actualizada con respecto al VIH.

Por otra parte, reclama que se garantice que en las Comunidades Autónomas exista un protocolo que permita a las personas con VIH tener garantizado el acceso al tratamiento, incluidas aquellas que se trasladen con frecuencia entre CCAA, especialmente las que ejercen el trabajo sexual.

Asimismo, reivindicamos la promoción por parte de las Administraciones Públicas de todas las medidas disponibles encaminadas a la prevención y tratamiento del VIH.

Reivindicamos el acceso gratuito a la reproducción asistida para todas las personas con capacidad de gestar

Con motivo del Día Internacional de los Derechos Sexuales y Reproductivos

SOMOS reivindica, con motivo del Día Internacional de los Derechos Sexuales y Reproductivos que se conmemora este sábado, 28 de septiembre, el acceso gratuito a través del Sistema Nacional de Salud para todas las personas con capacidad de gestar.

Junto a la FELGTB denunciamos que, durante la pasada campaña electoral, el PSOE prometió devolver este derecho, arrebatado en 2013 a las mujeres lesbianas, bisexuales y sin pareja, antes de junio de 2019 y, hasta la fecha, no ha cumplido con su compromiso. Además, la presidenta de FELGTB, Uge Sangil, exige que esta modificación legal incluya también a los hombres trans, tal y como la Federación trasladó al ejecutivo cuando éste solicitó aportaciones a los colectivos para llevar a cabo la modificación. “Los hombres trans tienen capacidad para gestar y deben poder ejercer este derecho en igualdad de condiciones”, afirma. 

Desde SOMOS recordamos además que las personas VIH+ y en especial las mujeres VIH+, siguen encontrando trabas a la hora de acceder a las técnicas de reproducción asistida porque se sigue considerando a estas personas vectores de infección. En este sentido, también reivindicamos el derecho de las personas con VIH a disfrutar de una sexualidad plena ya que las personas con carga viral indetectable no transmiten el virus a otras personas.   

Por otra parte, la FELGTB recuerda la importancia de la obligatoriedad de una educación en diversidad afectivo-sexual, familiar y de género que incluya formación en sexualidad adaptada a las distintas edades, para que todas las personas independientemente de su orientación sexual o identidad de género crezcan disponiendo de la información necesaria para conocer sus derechos, sepan cómo prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS) y puedan desarrollar una sexualidad más placentera y segura.  

En este sentido, el coordinador del grupo de Salud Integral de FELGTB, Rubén Mora, recuerda que “este tipo de educación, al margen de ser una estrategia eficaz contra la LGTBIfobia, garantiza que las personas puedan tomar decisiones libres sobre su vida sexual y reproductiva y es que, desde FELGTB, reivindicamos que se reconozca la autonomía de cada persona para decidir sobre su propio cuerpo y sobre su sexualidad, incluidas las personas con cualquier tipo de diversidad funcional”.

Sin embargo, el representante de FELGTB recuerda que, a día de hoy, esta formación no es obligatoria en todas las Comunidades Autónomas e incide en la necesidad urgente de aprobar la Ley Estatal de Igualdad LGTBI para garantizar que todo el alumnado, independientemente del lugar en el que resida, tenga garantizado su derecho a recibir una educación que le facilite una sexualidad más segura y placentera, así como tener un conocimiento más amplio sobre las distintas realidades afectivo-sexuales, familiares y de género que integran la sociedad en la que vive.

Políticas adapatadas para garantizar la salud sexual de las personas más vulnerables

Desde SOMOS también consideramos prioritario velar por las personas más vulnerables, discriminadas y/o estigmatizadas, como pueden ser las personas trans trabajadoras del sexo o las personas con VIH, entre otras. Así, en el marco del Día Internacional de los Derechos Sexuales y Reproductivos, exige el desarrollo de políticas centradas en la persona, que contemplen dichas vulnerabilidades y que incluyan intervenciones adaptadas a sus necesidades específicas.

En este sentido, Mora asegura que “para proteger los derechos sexuales de las personas trans que ejercen el trabajo sexual es necesario promover condiciones laborales que faciliten el cuidado de su salud y ofrezcan alternativas laborales para aquellas personas que así lo expresen”.

Igualmente, recuerda que “las mujeres trans trabajadoras del sexo van sumando vulnerabilidades ya que están expuestas a múltiples discriminaciones al ser mujeres, personas trans y, en muchos casos migrantes, situación que hace que estén expuestas a la exclusión, distintos tipos de violencia, a la transmisión de ITS y a otros factores relacionados con la salud”.

Leticia Ojeda, portavoz de salud sexual de SOMOS asegura que “es preciso promover sinergias entre las administraciones y las entidades LGTBI para cooperar en el desarrollo de políticas y planes estratégicos para el abordaje del chemsex o para la prevención y control del VIH y otras ITS, entre otros aspectos. Las entidades LGTBI somos quienes podemos detectar de forma más eficaz las necesidades de nuestra comunidad y quienes articulamos estrategias adaptadas y específicas a dichas necesidades”. 

Y es que, según Ojeda, “la atención a estas realidades requiere que los servicios de atención socio-sanitaria tengan integrada la perspectiva LGTBI y, para ello, es fundamental que el personal sanitario de los organismos públicos tenga también formación en diversidad afectivo-sexual, familiar y de género”. Además, incide en que “es fundamental ofrecer una sanidad gratuita y universal ya que la población LGTBI migrante es la más afectada”.