Las personas menores de edad y jóvenes trans sufren más violencias y se declaran menos felices que el resto del alumnado

Según un sondeo elaborado por FELGTB, el 58% de las personas trans de entre 16 y 24 años ha sido víctima de transfobia durante su etapa escolar

FELGTB ha desarrollado una campaña para sensibilizar a la población en general y a la comunidad educativa en particular sobre la realidad de estas personas: https://bit.ly/2kC8UYN

Acceso al Informe, aquí.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) ha presentado este lunes los datos extraídos de una encuesta realizada a una muestra de personas trans de entre 16 y 24 años de todo el territorio español que revela que casi el 60% (58%) sufrió transfobia en el ámbito escolar.

Esta transfobia, según el sondeo, se tradujo en forma de insultos (40% de incidencia), acoso (25%), amenazas (22%), ciberviolencia (18%), agresiones físicas (12%) y violencia sexual (9%) hasta el punto de que el 83% de los jóvenes que la sufrieron declaró que su etapa educativa fue menos feliz que la del resto del alumnado. Además, el 58% de quienes sufrieron estas violencias aseguró que el centro educativo no tomó ninguna medida para castigar a quienes las ejercieron.

La investigación que, aunque se realizó entre una muestra que no llega a ser representativa sí ofrece datos significativos, revela además que, tras ser víctima de estas agresiones, solo el 15% de las personas encuestadas encontró apoyo en el profesorado y un 20% no encontró apoyo en nadie. El 40% de los menores y jóvenes trans víctima de transfobia se apoyó en otros miembros del alumnado.  

Por otra parte, los datos muestran que Secundaria es la etapa en la que más personas sufrieron transfobia (37%), seguida de Primaria (25%), Bachillerato o FP Superior (22%), educación Infantil (9%) y Universidad (7%). Un 57% de las personas víctimas de transfobia declararon haberla sufrido durante más de una etapa escolar.

Discriminaciones y dificultades del alumnado trans relacionadas con la identidad de género.

El 53% de las personas encuestadas afirmó que en el entorno escolar nunca o rara vez se las llamaba por su nombre de acuerdo a su género y un 66% explicó que en la documentación escrita siguió figurando el nombre que les asignaron al nacer.  

Por otra parte, cuándo fueron preguntadas por las principales dificultades encontradas durante su etapa educativa, coincidieron en que, al margen del acoso verbal y/o físico, lo peor para ellas fue la falta de apoyo y comprensión por parte del profesorado y del resto del alumnado; el sentimiento de soledad; la falta de información y formación sobre la identidad de género y la diversidad afectivo-sexual y familiar que ellas mismas tenían y el sentimiento de no poder expresar quiénes eran por miedo al rechazo.

También señalaron aspectos puramente relacionados con la gestión del centro como la diferenciación del uniforme en función del género, la separación por género en asignaturas como educación física o los WC binarios. Y es que, el 89% respondió que en su centro existían actividades separadas por géneros; el 76% indicó que no existía en su centro educativo intimidad para cambiarse de ropa; el 99% explicó que en sus centros los aseos están diferenciados por géneros y el 88% aseguró que durante festividades y festivales (navidad, carnaval, etc.) se empleaba vestimenta diferente para chicos y chicas.

Repercusiones de las violencias y la discriminación 

Como consecuencia de lo anteriormente mencionado, de los datos de la encuesta también se desprende que el 28% del alumnado trans víctima de violencia tuvo que cambiar de centro y que en personas trans de entre 16 y 20 años existe una tendencia al abandono escolar temprano un 17% superior a la de la población general de esa misma edad.

Además, el 81% de las personas encuestadas utilizó un término negativo cuando se les pidió que describieran con una palabra su etapa escolar. Los adjetivos más repetidos fueron: horrible, agobiante, dura, infierno, difícil, costosa, incómoda y complicada.

La importancia de los protocolos 

Sin embargo, el informe arroja algo de luz ya que, según las respuestas de las personas encuestadas, mientras que en los centros educativos donde no existía protocolo de acompañamiento para menores y jóvenes trans, el 74% de las personas encuestadas declaró no haber encontrado ningún tipo de apoyo por parte de la comunidad educativa, en los centros donde sí se contaba con protocolo, esta cifra descendió hasta un 27%.

Por este motivo, Carlos Castaño, miembro de la Comisión Ejecutiva de FELGTB ha recordado durante el acto la necesidad de implantar estos protocolos de manera obligatoria en todos los centros educativos del territorio estatal. “Aún hay muchas CCAA que carecen de leyes autonómicas LGTBI que hacen obligatorios estos protocolos. También hay otras CCAA, donde sí existe legislación, pero está sin implementar por falta de dotación presupuestaria”, ha declarado y ha recordado que “se trata de menores que están sufriendo y su calidad de vida depende en muchas ocasiones de gestos simples”.

Por eso, ha hecho un llamamiento a la comunidad educativa para que, mientras se aprueban e implantan las legislaciones, mejore la vida de estos menores con gestos sencillos como llamarles por su nombre sentido, eliminar la separación por géneros en actividades como la educación física o permitirles vestir el uniforme correspondiente a su identidad sentida de género.

En cualquier caso, no podemos dejar que los derechos de los menores y jóvenes dependan de la buena voluntad. Por eso, exigimos la aprobación de la Ley Estatal LGTBI que recoge todas estas medidas de forma prioritaria tras la formación de gobierno”, ha concluido Castaño.

SOMOS renueva su Junta Directiva y decide las líneas estratégicas de trabajo 2019 – 2021 en un Congreso marcado por las decisiones ideológicas

La Junta directiva elegida es la menos numerosa en los casi diez años de vida de la ONG activista, concentrándose muchas más funciones y responsabilidades en menos personas.

Las resoluciones políticas aprobadas posicionan a la organización en puntos hasta ahora no consensuados por la entidad.

El pasado 31 de agosto, la Asociación SOMOS LGTB+ de Aragón celebró su IV Congreso, su máximo órgano decisorio, bajo el lema “de la incidencia política a la implementación de las leyes aragonesas; de lo identitario a lo estratégico” y en el cual se eligió una nueva Ejecutiva, un Plan estratégico 2.019- 2.021, una estrategia organizativa y se aprobaron cinco de las siete resoluciones políticas presentadas.

Estratégicamente SOMOS se ha comprometido a asentar todas las líneas de trabajo emprendidas los últimos años, mejorando sus servicios y abriendo una nueva línea de trabajo que en la practica ya existía pero que no figuraba como eje de trabajo de la asociación: la migración, el asilo y el refugio.

La ONG activista, que pasa en 2019 a redefinirse como una entidad LGTB+ de carácter laico, feminista, progresista, antirracista, anticapacitista, con conciencia de clase y sin adscripción a partidos políticos ni sindicatos, está bajo la continuidad del liderazgo de Juan Diego Ramos en la Presidencia y la incorporación  de Andrea R. Belle Isle en la Secretaría de Organización y Alberto Barquero en la Tesorería.

Juan Diego Ramos, que asume su cuarto y último mandato en la Presidencia de SOMOS declara que “SOMOS se hace mayor y en 2.020 cumple diez años, por eso tras las fases de fundación, crecimiento y asentamiento, llega el momento de posicionarse políticamente mediante unas resoluciones valientes que ahondan sobre muchos temas, respetando de esta manera el sentir mayoritario de las personas asociadas. De las siete resoluciones políticas presentadas, fueron desechadas dos con el compromiso de debatirlas a lo largo de este mandato y fueron aprobadas por unanimidad cinco de ellas”.

SOMOS, en función de las resoluciones políticas aprobadas por unanimidad, se posiciona contra los vientres de alquiler y contra las organizaciones TERF, comprometiéndose a no colaborar de manera activa o por omisión con ninguna organización trans- excluyente. En este sentido, SOMOS trabajará con aquellos partidos políticos en función de las políticas que lleven a cabo y seguirá trabajando con las instituciones públicas aragonesas sea cual sea su composición, diferenciando de esta manera los partidos políticos de las instituciones públicas. Por último, SOMOS ha resuelto no participar en espacios en los cuales se coordinen los orgullos LGTBI y estén compuestos de tal manera que las organizaciones no- LGTBI tengan el mismo peso que las organizaciones que sí son LGTBI, dando un paso adelante en la puesta en valor del movimiento por la diversidad sexo-genérica y familiar.

En el IV Congreso, que estuvo presidido por Loren González, con Mario Peláez como secretario y Aiden M. Delicado como vocal, se aprobó la portavocía de siete personas diferentes de diversas identidades de género y orientaciones sexuales en siete ámbitos distintos, y se dotó de un papel más relevante al voluntariado no asociado de la ONG activista.

A nivel organizativo e interno, Belle Isle coge el testigo de Alejandro Sierra, hasta ahora Secretario de Organización, con el reto de modernizar la comunicación interna y externa y cambiar la metodología de trabajo de los grupos identitarios y sectoriales de SOMOS. “Doy un paso adelante con muchísimo respeto pero también con mucha ilusión porque SOMOS es una organización muy grande que tiene muchas aristas pero lo hago porque el equipo es maravilloso y porque las políticas de cuidado impulsadas por Álex (Alejandro Sierra) durante los últimos tres años han conseguido empoderarnos, especialmente a las mujeres y a las personas no binarias, que damos un paso adelante”.   

A lo largo del mes de septiembre la Ejecutiva saliente y la Ejecutiva entrante llevarán a cabo el traspaso de información y de herramientas y colaborarán en la mejor organización posible de la ONG activista. “A puertas de cumplir diez años, ya sólo queda una persona fundadora en la Ejecutiva de SOMOS, lo que significa que hay relevo en los liderazgos y que se han hecho las cosas bien en este sentido” ha declarado Loren González, Presidente del IV Congreso.

El plan estratégico, el plan organizativo, las cinco resoluciones, la reforma de estatutos y la nueva Ejecutiva fueron aprobadas por unanimidad.

Natalia Salvo deja la Dirección del IAM demostrando que con voluntad política desde las instituciones la igualdad es posible.

La sociedad aragonesa se ha enterado de que la hasta hoy Directora del Instituto Aragonés de la Mujer, Natalia Salvo, deja su puesto tras la conformación del nuevo Gobierno de Aragón surgido tras las pasadas elecciones municipales y autonómicas. Ella se dirige hacia un nuevo destino y le deseamos mucha suerte en este camino: la Dirección General de Inmigración y Cooperación al desarrollo.

SOMOS quiere hoy reconocer el papel de la hasta hoy Directora del IAM en las políticas LGTBI de nuestra Comunidad Autónoma en los últimos cuatro años, demostrando cómo con voluntad política y a través del feminismo trans-incluyente, el único feminismo que SOMOS entiende, se pueden cambiar realidades.

Desde los desencuentros y siempre con sororidad, cercanía, rigurosidad, complicidad y comunicación nos hemos acabado encontrando, lo que ha provocado que Aragón contara con orientaciones educativas e instrucciones sanitarias para personas trans, que se incluyera la perspectiva de diversidad en consejos de familias o de salud de la mujer y, lo más importante, que a través de la escucha y la negociación se impulsaran y aprobaran (por unanimidad en las Cortes de Aragón) las dos leyes fundamentales para nuestro colectivo. Todo ello hace que SOMOS considere como una excelente – hasta la fecha de hoy – Directora del IAM a Salvo.

Deseamos toda la suerte y todos los aciertos a la nueva directora del IAM, a la que vamos a intentar conocer personalmente dentro de poco tiempo y transmitimos nuestra profunda inquietud por saber quién (qué persona) y cómo (qué organismo) se encargará estos cuatro próximos años de implementar las leyes trans y LGTBI aprobadas en 2.018 porque no puede haber más demoras; el colectivo urge que nos pongamos a trabajar con celeridad.