- La asociación aragonesa señala que la regularización administrativa es la única vía para garantizar la dignidad y la seguridad de quienes huyen de la LGTBIfobia en sus países de origen.
- Advierten que la situación administrativa irregular empuja a las personas más estigmatizadas, especialmente mujeres trans migrantes, a la exclusión social, la precariedad extrema y la indefensión ante delitos de odio.
La asociación SOMOS LGTB+ de Aragón, en su compromiso con la defensa de la diversidad y los Derechos Humanos, manifiesta públicamente su apoyo rotundo a los procesos de regularización de personas migrantes en España. La entidad califica esta medida no solo como un beneficio para el conjunto de la sociedad, sino como una herramienta vital para la supervivencia y dignidad de las personas LGTBI+ migrantes, quienes a menudo sufren una doble estigmatización: por su origen y por su orientación sexual o identidad de género.
Desde la organización subrayan que la diversidad es una riqueza para la sociedad aragonesa y española. “Regularizar no es solo un trámite administrativo, es un acto de justicia social que fortalece nuestro tejido comunitario y económico. Una sociedad que acoge e integra es una sociedad más próspera y democrática”, afirman desde la entidad.
El «sexilio» y la trampa de la irregularidad
Muchas de las personas que llegan a nuestro territorio lo hacen huyendo de la persecución, la cárcel o la amenaza de muerte por ser quienes son (fenómeno conocido como sexilio). Sin embargo, al llegar y encontrarse en situación administrativa irregular, se topan con un muro institucional que les impide acceder a derechos básicos.
SOMOS LGTB+ Aragón denuncia que la falta de papeles es el caldo de cultivo para la explotación y la violencia. “Sin regularización, una persona LGTBI+ que sufre una agresión homófoba o tránsfoba tiene miedo a denunciar por temor a que se le abra un expediente de expulsión. La irregularidad condena a las víctimas al silencio y a la impunidad de los agresores”.
Foco en los colectivos más estigmatizados
La nota pone especial énfasis en los eslabones más vulnerables del colectivo, donde la interseccionalidad de las opresiones es devastadora:
- Las personas trans migrantes: Especialmente las mujeres trans, quienes enfrentan barreras casi insalvables para acceder al mercado laboral formal. La regularización es la llave para salir de la marginalidad.
- Salud sexual y mental: La situación irregular dificulta el acceso continuado y tranquilo al sistema sanitario público, vital para tratamientos hormonales, prevención y tratamiento del VIH, y apoyo psicológico ante el trauma migratorio.
- Trabajo sexual y trata: La Ley de Extranjería empuja a muchas personas migrantes del colectivo hacia la economía sumergida o el trabajo sexual forzado como única vía de subsistencia. La regularización otorga la libertad de elegir y derechos laborales plenos.
Leticia Ojeda Ramos Tecnica de Iguales de SOMOS LGTB+ Aragón:
“No podemos hablar de orgullo ni de libertad plena mientras parte de nuestro colectivo vive con miedo a ser identificado en la calle. La regularización de personas migrantes es una cuestión de derechos LGTBI+. En SOMOS LGTB+ de Aragón trabajamos para que nadie se quede atrás, especialmente aquellas personas cuyas realidades son invisibilizadas por el racismo y la cisheteronorma. Regularizar es salvar vidas.”
La organización hace un llamamiento a las instituciones y a la ciudadanía aragonesa para apoyar las iniciativas legislativas y sociales que promuevan una regularización amplia y sin trabas burocráticas, entendiendo que los derechos humanos no tienen fronteras.



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