Comunicado de las entidades aragonesas que trabajamos el VIH en este 1 de diciembre

El próximo mes de junio se cumplirán cuarenta años desde la declaración de los primeros casos de sida en el mundo.   Durante estas casi cuatro décadas se estima que 75,7 millones  de personas contrajeron la infección por el VIH y 32,7 millones de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida.

En estos momentos la humanidad está sufriendo las consecuencias sanitarias, sociales y económicas de una nueva pandemia y, de nuevo, estamos viendo como las consecuencias de esta crisis se intensifican en las poblaciones socialmente más vulnerables.

Desde las entidades del tercer sector estamos siendo testigos de los efectos devastadores que la actual situación de crisis está teniendo en las poblaciones a las que atendemos, especialmente aquellas cuyos ingresos provenían de la economía sumergida o informal. Los periodos de confinamiento y, en muchos casos, la imposibilidad de acceso a cualquier tipo de ayuda pública está suponiendo que las personas migrantes, las personas trabajadoras del sexo, las mujeres trans, las personas usuarias de drogas, las personas sin techo, y, de forma transversal, todas las mujeres, entre otros colectivos, vean comprometido su acceso a recursos básicos como la alimentación y la vivienda.

Esta situación está afectando a la atención sanitaria de las personas con el VIH y, en general, a los recursos para atender la salud sexual de la población. Durante los periodos de confinamiento, y también en la actualidad, hay diversos factores, como la dificultad de acceso a la atención primaria o la dedicación de las personas especialistas en enfermedades infecciosas a atender a pacientes de COVID-19, que están limitando el acceso a la prevención y el diagnóstico del VIH y otras ITS, a la vez que merman la capacidad de atención sanitaria a las personas con el VIH. Sin duda alguna, esto supone que haya unas inaceptables tasas de diagnóstico tardío cronificadas en nuestra comunidad, como el el informe de 2019 así ya lo demuestra y puede tener un efecto negativo en el aumento de morbilidad en las personas con el VIH. Además, el impacto del COVID-19 ha supuesto, en muchos lugares de nuestra geografía, la paralización de la puesta en marcha o la dispensación de estrategias preventivas recientemente aprobadas como la Profilaxis Pre-exposición y de esta manera evitar el crecimiento del 15% en los nuevos diagnósticos que se han dado en 2019.

También queremos seguir insistiendo en la persistencia del estigma y la discriminación asociada al VIH/Sida en nuestra sociedad. Así, desde  el comienzo de la pandemia del VIH, demasiadas personas con esta patología han  estado y  siguen estando en una situación de auto-confinamiento social y viviendo su realidad desde el aislamiento, la soledad y la ocultación. 

Por desgracia en los últimos tiempos estamos observando el retorno de viejos discursos reaccionarios que atentan contra los derechos que tanto costó alcanzar. Vivimos con preocupación el auge de ideologías machistas, homofobas, transfóbobas y xenófobas, ante las que decimos desde la sociedad civil que no vamos a permitir ni un paso atrás .

Somos conscientes de que la pandemia de la COVID-19 está suponiendo un desafío inédito para los gobiernos de todo el mundo y la sociedad global, y desde las entidades del tercer sector estamos redoblando nuestros esfuerzos para, en la medida de nuestras posibilidades, seguir atendiendo a las personas vulnerables. Sin embargo, pedimos que la respuesta a la actual epidemia no suponga un retroceso en los logros obtenidos. Estamos convencidos de que, en unos meses, la ciencia encontrará una solución en forma de tratamiento o vacuna para frenar la COVID-19 y que volveremos a nuestras vidas y que en ellas el VIH seguirá presente.

Por todo ello, en la conmemoración del Día internacional del sida, desde las entidades que trabajamos el VIH queremos decir:

No podemos permitir que esta crisis se cebe de nuevo en las personas más vulnerables y que ninguna persona se quede atrás. Para ello es imprescindible articular mecanismos de protección social que garanticen el acceso a recursos básicos para estas poblaciones

Es necesario garantizar el acceso al diagnóstico del VIH y otras ITS a todas las personas que lo necesiten. En Aragón las cifras de diagnóstico tardío siguen siendo inaceptablemente elevadas. Por ello, el diagnóstico precoz y el inicio temprano del tratamiento son las mejores herramientas para preservar la salud de las personas y prevenir la transmisión puesto que Indetectable es igual a Intransmisible.

Se debe asegurar el acceso a la profilaxis preexposición al VIH (PrEP) a todas las personas que la necesiten en todo el territorio aragonés. Es inaceptable que Aragón sea de las pocas CCAA en las que todavía no se dispensa y existe una alta demanda sobre todo, de los grupos ventana más vulnerables

Manifestamos la necesidad de políticas de prevención especificas a poblaciones vulnerables y una recogida exhaustiva y clara por parte de las instituciones de la recogida de datos de nuevas transmisiones.  Queda palpable el aumento de nuevos diagnósticos dentro de la población LGTB+

Las entidades del Tercer Sector y las personas voluntarias somos imprescindibles para articular la respuesta al VIH y el apoyo a las poblaciones vulnerables por lo que se debe garantizar su sostenibilidad.

Es necesario un liderazgo político y compromiso económico que garantice la existencia y la sostenibilidad de la respuesta a la infección por VIH. 

Es fundamental fortalecer el Estado del Bienestar. La sanidad, la educación, los servicios sociales y los servicios residenciales para las personas mayores deben estar garantizados para todos y todas. Se está viendo claramente durante este año y durante los casi cuarenta años de pandemia de VIH que la mejor garantía de que nadie se quede atrás, de asegurar la equidad y la justicia social, es a través de unos servicios públicos de calidad

Por todo esto necesitamos la implicación de todas y todos para que no se produzca un retroceso en la respuesta local, nacional e internacional frente al VIH y el  sida.

¿Quiénes son y dónde están los pobres del mundo?

Un artículo original de Alejandra Agudo para EL PAÍS

La ONU advierte que la desigualdad así como las discriminaciones que sufren mujeres, minorías étnicas, el colectivo LGTBI y la población rural impedirán que se logren los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2030

Unos pocos tienen mucho y muchos tienen poco. Ocurre entre los países, también dentro de ellos e incluso en las comunidades y los hogares. Hay quienes disponen de menos oportunidades que otros para acceder a una educación de calidad o servicios sanitarios. Algunos sufren discriminación e incluso persecución por a quién aman, el color de su piel, etnia, religión o dónde residen. Todos ellos son ejemplos de la desigualdad instalada, en mayor o menor grado, en todo el mundo. Y amenaza con impedir los progresos necesarios para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030. Es la advertencia que ha lanzado la ONU durante la celebración del Foro Político de Alto Nivel en Nueva York, un evento anual en el que se evalúan los avances en esta agenda internacional.

“La desigualdad hace que los pobres y marginados tengan menos oportunidades de salir de la pobreza”, aseguró durante el debate de evaluación Máximo Torero Cullen, subdirector general del departamento de desarrollo económico y social de la FAO. En su opinión, no se podrá erradicar el hambre ni tampoco la pobreza si no se toman medidas para abordar el ODS 10 —reducir la desigualdad en y entre los países— cuya primera meta llama a “lograr progresivamente y mantener el crecimiento de los ingresos del 40% más pobre de la población a una tasa superior a la media nacional”.

Los datos que se disponen en este sentido son “limitados”, dice el informe de seguimiento de los ODS, pues solo se cuenta con datos comparables para el período 2011-2016 de 92 países, de ellos apenas 13 son de África subsahariana. Con la información disponible, la ONU calcula que en 69 países, el 40% más pobre ha visto un aumento de sus ingresos, pero con grandes variaciones entre territorios. En 50 de esos 69, los ingresos de ese segmento de la población crecieron con mayor rapidez que el promedio nacional. “Sin embargo, cabe destacar que el 40% más pobre recibió aún menos del 25% del ingreso total”, escriben los autores. 

Las desigualdades que no tienen que ver (solo) con el dinero

En busca de estadísticas más detalladas y útiles para el propósito de reducir la pobreza “sin dejar a nadie atrás”, como proclama la agenda de desarrollo sostenible, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford (OPHI, por sus siglas en inglés) elaboran anualmente el Índice Global de Pobreza Multidimensional. En la edición de 2019, publicada recientemente, se recuerda que hay 1.300 millones de personas multidimensionalmente pobres en los 101 países de renta baja y media que analiza el estudio, es decir, que sufren varias carencias de un listado de 10 relacionadas con salud, educación y calidad de vida. Son casi el doble de los 736 millones de los considerados pobres extremos, que viven con menos de 1,90 dólares al día.

“Para combatir la pobreza necesitamos saber dónde viven las personas pobres. No están distribuidas uniformemente en cada país, ni siquiera dentro de los hogares. Bajo un mismo techo pueden convivir dos hermanos, uno que esté desnutrido y otro que no”, explicó Achim Steiner, administrador del PNUD durante el lanzamiento del estudio. “El Índice global de pobreza multidimensional de 2019 ofrece la información detallada que necesitan los responsables políticos para tomar medidas mejor dirigidas y más efectivas”, agregó. Los países que lo han hecho, “han conseguido notables progresos”, anotó. El que más, India: en una década (2006-2016), 271 millones de personas salieron de la pobreza.

“Hay países que no crecen económicamente, pero reducen la pobreza multidimensional porque usan mejor sus presupuestos en tanto que conocen mejor dónde están los pobres, en qué grado lo son y dónde están”, detalló Sabina Alkire, directora de la OPHI. Así lo podría hacer Uganda, donde ahora se sabe que la pobreza afecta especialmente a las zonas rurales. En el país, el 55% de los ciudadanos sufren carencias graves. Sin embargo, en la capital, Kampala, este porcentaje es del 6%, mientras que en la región de Karamoja la proporción de población afectada se dispara al 96%, lo que la convierte en una de las más pobres de África subsahariana.

Entre grupos de personas, además de la población rural, las mujeres y los niños son los más vulnerables a la pobreza, según el Índice de Pobreza Multidimensional. La mitad de quienes sufren carencias como falta de acceso a agua potable, educación, malnutrición o una vivienda digna son menores de 18 años. Sobre todo, en África subsahariana, donde el 63,5% de sus pequeños son pobres. En países como Burkina Faso, Chad, Etiopía, Níger y Sudán del Sur, es todavía peor: lo son un 90% de los niños de menos de 10 años.

Pese a la peor situación de los países menos adelantados, la mayoría en África, los de renta media no están exentos de este problema. De hecho, dos tercios de los pobres (886 millones) viven en ellos, según este índice.

“Casi toda la discusión se centra en el crecimiento económico. Pero el crecimiento económico no resolverá el problema de la desigualdad”, apuntó Justice Edwin Cameron, miembro de la Corte Constitucional de Sudáfrica, en su intervención en el hemiciclo de la ONU en Nueva York. “Hay muchas discriminaciones y una de ellas es la criminalización. Como un hombre gay orgulloso en una Sudáfrica homofóbica predemocrática, vi y experimenté el miedo a que te puedan detener, arrestar y condenar que puede sentir una persona gay”, expuso. “69 países representados aquí en la ONU todavía criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, la mayoría en mi continente: África”, enfatizó arrancando el aplauso de los presentes. 

El juez subrayó que la persecución de la homosexualidad, la prostitución y el consumo de drogas significa en la práctica una mayor vulnerabilidad. “Pensemos en el VIH. La criminalización solo hace que esas personas no tengan acceso a tratamiento”.

Otro de esos grupos estigmatizados son los trabajadores informales, según Martha Chen, profesora de políticas públicas en la Harvard Kennedy School y asesora principal de la Red Global de Mujeres en Empleo Informal (WIEGO, por sus siglas en inglés). Ellos representan el 61% de los trabajadores en el mundo. “Un total de 2.000 millones. Y más del 90% vive en países pobres”, apuntó la experta. De hecho, según las estadísticas publicadas por la Organización Internacional del Trabajo, “la mayoría son pobres y la mayoría son de minorías étnicas. Y hay más mujeres que hombres”.

“Esto tiene vínculos con la desigualdad. Los trabajadores informales sufren carencias en cuanto a trabajo digno, derechos, protección y vías para expresarse, y por tanto, respecto a su calidad de vida decente, acceso a vivienda, servicios sociales…”, continuó Chen. “Los trabajadores informales son estigmatizados, penalizados e incluso criminalizados por intentar ganarse la vida de manera honesta y los economistas les culpan de falta de productividad. Si todos los días tienen que mover su trabajo a casa, claro que van a producir menos”.

Es el caso, dijo, de los vendedores ambulantes y los recicladores de basura en las urbes. “Son acosados por los Estados, sufren confiscaciones, arrestos…”. Por el contrario, la experta solicitó que se apoye a los primeros con facilidades para trabajar en “espacios públicos centrales y seguros”, y con “espacios de almacenamientos” para los segundos. “Tenemos que acogerlos en vez de estigmatizarlos y penalizarlos. El entorno político y jurídico tiene que priorizar a los empleados en la base de la pirámide. Se habla mucho de que hay que crear empleos, pero a veces se toman decisiones en las ciudades que, literalmente, destruyen decenas de miles de ellos, de vendedores ambulantes y recolectores de residuos”, terminó.

En las tres horas de debate hubo tiempo para hablar, además, de otros colectivos que sufren especialmente la discriminación. Entre ellos, las personas mayores. “Hay que cambiar la narrativa: no somos una carga ni un problema. Contribuimos al tejido social y económico de las naciones”, argumentó Jane Barratt, secretaria general de la Federación Internacional sobre el Envejecimiento. “Todas las personas, independientemente de su edad, tienen derecho a que sus temores, su talento o su pericia no se excluyan”, añadió.

Pero hay una mitad de la humanidad que, pertenezca o no a los grupos anteriores, sabe bien lo que es la discriminación: las mujeres. Lo dicen los informes y lo recordó en su discurso Nalini Singh, directora ejecutiva del Movimiento por los Derechos Humanos de las Mujeres de Fiyi. “Como mujer del sur global sé lo que es la desigualdad. Las mujeres ganan menos que los hombres, se requerirán 202 años para cerrar esa brecha y 107 años para alcanzar la paridad en el ámbito político. Si no se abordan las causas reales de la desigualdad, no se podrán lograr los ODS y la gente empezará a protestar. Nosotras lo haremos con una huelga el próximo día internacional de la mujer porque si nosotras dejamos de trabajar, el mundo deja de trabajar”. Los aplausos y los vítores fueron sonoros. 

Mirar hacia arriba y otras recetas contra la desigualdad

La desigualdad no solo es un problema de pobres, sino también de ricos. La concentración de ingresos y patrimonio contribuye a aumentar la brecha entre unos y otros. Así lo destacó un grupo de organizaciones de la sociedad civil citadas a un debate paralelo al oficial sobre desigualdad durante el Foro Político de Alto Nivel para el seguimiento de los ODS. “Se olvidan de que también hay que tomar medidas para la redistribución de la riqueza, que las rentas más altas aporten más, que se luche contra la evasión de impuestos y los paraísos fiscales”, argumentó Marco Gordillo, representante de Futuro en común, una plataforma española de entidades aliadas para impulsar la agenda de desarrollo sostenible en España.

No solo contra la desigualdad, sino en los esfuerzos en lograr los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, “toda la atención está puesta en acelerar lo que estamos haciendo, pero no hay nada sobre lo que hay que dejar de hacer”, lamentó Barbara Adams, directora ejecutiva de Global Policy Forum. Se refería a las cuestiones en las que las naciones ricas tienen mayor responsabilidad, como el cambio climático o la exportación de armas. Coincidió con ella el pensador uruguayo Roberto Bissio, secretario internacional de Social Watch. “En los exámenes nacionales de seguimiento de los ODS, los países no hablan oficialmente de la desigualdad, ni tampoco de los impactos extraterritoriales de sus acciones, no solo lo que tiene que ver con el clima, sino también los paraísos fiscales, la exportación de armas… No creo que nadie hable de su exportación de armas en sus informes”, zanjó.

ESPAÑA ES EL CUARTO PAÍS MÁS DESIGUAL DE EUROPA

Lo dice uno de esos informes que las organizaciones de la sociedad civil presentan aprovechando las grandes ocasiones en la ONU: España es el cuarto país más desigualdad de Europa. “La pregunta es por qué”, plantea Marco Gordillo, representante de Futuro en común, alianza de más de 50 entidades españolas para impulsar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el país.

Los datos del estudio ‘Cayendo por las grietas: exponiendo las desigualdades en Europa y más allá‘, elaborado por SDG Watch Europe con apoyo de entidades de cada país, dan las pistas. La tasa de riesgo de pobreza y exclusión es del 26,8%. “Es una cifra muy similar a la situación anterior a la crisis económica, lo demuestra que este es un problema estructural en España”, anota Gordillo en una entrevista en Nueva York durante la celebración del Foro Político de Alto Nivel para evaluar el progreso de los ODS, entre ellos, el número 10 que llama a reducir la desigualdad. 

En cuanto a las mujeres, el documento señala que cobran de media un 12,7% menos que los hombres. “Y la violencia de género no está bajo control”, recuerda Gordillo. También la infancia es un grupo especialmente afectado por la desigualdad. Los autores subrayan que un 18,3% de los niños abandonan la escuela antes de tiempo, sobre todos aquellos que pertenecen a familias en situación de necesidad.

Más allá de los números, los autores del capítulo español —Futuro en común, Ecodes y Movimiento por la paz— destacan que la llamada Ley Mordaza de 2015 “amenaza la libertad de expresión e información”. En solo 18 meses, se impusieron 25.000 multas, anotan. Además, denuncian la situación de las personas migrantes, refugiados y víctimas del tráfico de seres humanos. “Son vistas como inmigrantes irregulares”. “Los derechos de estas personas son violados antes y después de su llegada a España”, agregan.

Con su informe, las organizaciones buscan arrojar un poco de luz y encender las conciencias para que los responsables políticos tomen medidas, sobre todo, “para robustecer el sistema de protección social”, explica Gordillo. Eso pasa, dice, por asegurar sanidad universal, educación de calidad para todos y una vivienda digna. 

“Creo que la gente no tiene conciencia de qué es la pobreza y la desigualdad”, reflexiona Gordillo. “Somos sociedades de clase media y pensamos que vivimos en contextos razonablemente justos e igualitarios”, razona. “Si hiciéramos un medidor de indignación respecto a la desigualdad, creo que se quedaría en blanco o amarillo. Y la indignación es un termómetro de los cambios sociales”, opina.

¡Prueba a quererte!

Hoy, 20 de Octubre, conmemoramos el Día Internacional de la Prueba Rápìda de VIH. Con el objeto de dar normalidad a la realización de esta prueba salimos a la calle a repartir información y a sensibilizar a la ciudadanía, en especial a la población más joven, ya que el grupo en el que más están creciendo los nuevos diagnósticos en los últimos años es la población entre los 25 y los 30 años .

Se estima que hasta el 30% de la población que vive con el VIH no está diagnosticada y es por ello muy importante la realización de pruebas periódicas si se tienen relaciones de riesgo. En la Asociación SOMOS LGTB+ de Aragón llevamos 4 años haciendo pruebas rápidas de  manera confidencial, anónima, gratuita, cercana y de igual a igual, mediante un sistema de prueba muestra saliva, obteniendo un resultado fiable en un tiempo entre los 20 y los 30 minutos.

En el año 2016 el Ayuntamiento de Zaragoza firmó la Declaración de París  cuyo objetivo es que en el año 2030 se haya erradicado la patología en todo el mundo con la estrategia 90 – 90 –  90, es decir, trabajando porque el 90% de la población de Zaragoza conozca su estado serológico, que el 90% de las personas diagnosticadas tengan acceso a tratamiento y que, el 90% de las personas bajo tratamiento tengan una carga viral indetectable. Desde SOMOS, además, trabajamos un cuarto 90 consistente a que ese 90% de personas indetectables e intransmisibles alcancen una buena calidad de vida así como la normalización del VIH como infección crónica.

Desde el Grupo de Salud Sexual y VIH de SOMOS creemos en la importancia del diagnóstico precoz como estrategia para erradicar el virus en un claro beneficio para la persona. Para Miguel Vela, Vocal de Salud Sexual y VIH de SOMOS creemos en la importancia de hacerse la prueba al menos una vez al año si se tiene una vida sexual activa, por ello nos sumamos a la Campaña de la FELGTB “Márcate un día en el calendario, #HazteLaPrueba” para tratar de reducir el número de diagnósticos tardíos que según el último informe epidemiológico del Ministerio de Sanidad en su último  boletín suponen un 46%.

Por todo esto, durante la Semana de la Prueba, SOMOS ha dedicado una parte muy importante de su tiempo a repartir material preventivo en las zonas de ocio de la capital aragonesa así como a dar formación a Jóvenes bajo el título Prevención: #TuSaludesloPrimero. y en la cual se informó sobre ITS y formas de prevenirlas desde un enfoque de salud y de autocuidado que no dejó indeferente a nadie.

¡Prueba a quererte! y no dejes pasar la oportunidad de pedirnos cita para hacerte la prueba. Ponte en contacto con SOMOS y sal de dudas:

655 804 124

976 925 843

prueba@somoslgtbaragon.org