#YoMeQuedoEnCasa en el #DíaMundialDeLaSalud. Comunicado de SOMOS en el #7A.

Desde el 7 de abril de 1948, fecha en la que entró en vigor la definición, según la Organización Mundial de la Salud, «la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

En SOMOS sabemos que la pandemia de COVID-19 está sometiendo a una gran presión a los sistemas sanitarios de todo el mundo y que el rápido aumento de la demanda al que se enfrentan los establecimientos sanitarios y las y los profesionales de la salud amenaza con sobrecargar el sistema sanitario, si es que no lo ha hecho ya, e impedir su funcionamiento eficaz.

Cuando los sistemas sanitarios se ven desbordados, la mortalidad por enfermedades para las que existen vacunas o tratamientos también puede aumentar drásticamente. Durante el brote de enfermedad por el virus del Ebola de 2014-2015, el exceso de fallecimientos por sarampión, paludismo, VIH y sida y tuberculosis atribuible al colapso de los sistemas sanitarios superó al de las muertes por ebola.

En SOMOS llevamos desde nuestra fundación, justo ahora hace diez años, asegurando que la mejor defensa contra cualquier brote es un sistema sanitario público sólido. Leticia Ojeda, portavoz de salud sexual y VIH de SOMOS ha asegurado al respecto que la crisis del COVID‑19 ha mostrado la fragilidad de muchos sistemas y servicios sanitarios en todo el mundo, y está obligando a los países a tomar decisiones difíciles sobre el mejor modo de satisfacer las necesidades de la ciudadanía, fruto en parte de los recortes en materia sanitaria que se llevaron a cabo en legislaturas pasadas por Gobiernos conservadores.

Los Gobiernos están determinando a qué servicios esenciales dan prioridad en su esfuerzo por mantener la continuidad de la prestación de servicios a la par que introducen cambios estratégicos para garantizar que unos recursos cada vez más limitados proporcionen el máximo beneficio a la población.

SOMOS, como entidad que se percibe a sí misma como un agente de cambio social, entendió hace semanas que debía seguir trabajando durante una situación de emergencia como esta, especialmente con el sector más vulnerable del colectivo LGTBI.

Mantener una información actualizada, lo que exige una comunicación frecuente y transparente con las Administraciones Públicas, y contar con una verdadera y fuerte implicación en la población diana de nuestras acciones nos ha permitido trabajar con las población diana objeto de nuestras intervenciones, personas que se encuentran confinadas y que no podían cubrir sus necesidades esenciales, ha manifestado Juan Diego Ramos, Presidente de SOMOS.

En un día como éste, de visibilidad de la salud, desde la ONG activista insisten en que un contexto de confinamiento debemos trabajar muchos aspectos de nuestra salud, pero en esta ocasión se han centrado en la salud emocional y mental, trabajando especialmente la autoestima, “porque no podemos caer en el desánimo y la desesperanza”, aseguran.  

¿Tienes un mal día? #CafeYdramas hoy con SOMOS porque nada es lo que parece en la cuarentena

¿Se te ha encogido el tanga durante el confinamiento?, ¿Las bombillas led del cuarto de baño se han fundido, no tienes recambios y no puedes hacerte serfies ante el espejo?, ¿Te pica el culo y no tienes quien te rasque?, ¿Las series que te gustan están en Disney y tú sólo tienes Netflix?, ¿Has querido colgar un cuadro y has reventado una tuberia del baño con el taladro?, ¿Echas de menos el portal en el que te sientas los sabados por la noche de fiesta?, ¿Refrescas el grindr cada dos minutos para ver si tu vecino marica esta conectado?, ¿Eres lesbiana y añoras cuando hacías mudanzas con tus amigas?, ¿Y los ensayos con tu grupo de batukada?

Nada es lo que parece en la cuarentena y por eso SOMOS quiere tomar café y compartir dramas en una charla distendida con vosotras.

APUNTA:

Jueves 2 de abril

18.00 h

En directo en Instagram: @asociacionsomos

FELGTB alerta de la situación de vulnerabilidad de la juventud LGTBI confinada con familias LGTBIfóbicas y SOMOS sigue ofreciendo su Servicio de Atención

Alejandro Alder, psicólogo de FELGTB, impartirá un directo, el viernes 3 de abril, a través de Instagtram (aalder.intothesource)  para orientar a estos jóvenes sobre cómo sobrellevar la situación

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) alerta de que el estado de alarma obliga a muchas personas LGTBI, sobre todo jóvenes, a convivir 24 horas al día con personas que niegan su identidad o rechazan su orientación sexual. Esto las deja en una situación de especial vulnerabilidad ya que supone, según el psicólogo y miembro del Comité Consultivo de FELGTB, Alejandro Alder, “un maltrato psicoemocional continuo”. 

Además, el experto explica que esta realidad, sumada a la experiencia de confinamiento, “puede incrementar en las personas LGTBI que sufren episodios LGTBIfóbicos en el hogar sensaciones de ansiedad, depresión, frustración, rechazo y aislamiento”.

La situación actual hace mella en mí psicológicamente, aunque menos que cuando era menor porque ya tengo más que formada mi identidad”, explica Kai, de 25 años. Kai comparte piso en la ciudad y asegura que cada vez que vuelve de visitar a su madre en el pueblo “siento que he perdido un trocito de mí, por aguantar días y días la negación de mi persona”.

Se encontraba en una de estas visitas cuando comenzó la cuarentena y está pasando el confinamiento con su madre, quién no respeta su identidad como persona no binaria. “Suelo sobrellevar la situación porque no convivimos, pero, ahora, se me hace duro porque no puedo defenderme explícitamente. Entrar en una nueva discusión cada vez que se me niega es agotador, no da frutos y ella no entiende por qué me hace daño por más que se lo explico”. 

Raquel también ve negada su identidad constantemente. Tiene 22 años y vive con sus padres y su hermano. Se visibilizó como mujer pero su familia no lo acepta. “No puedo ser visible en casa si no quiero tener problemas. Es una situación muy complicada porque mi madre, en especial, tiene una opinión radicalmente en contra al respecto”, explica. En su casa, se refieren constantemente a ella como si fuera un hombre y la llaman por el nombre de chico que sus padres le asignaron al nacer. “Me agobio y me siento mal. Tengo que seguir fingiendo ser alguien que no soy y es horrible”, asegura. 

Andie también tiene 22 años y está pasando el confinamiento en casa de su padre donde éste vive con su novia y su suegra. Antes del estado de alarma, le contó a su padre que era bisexual y él “se lo tomó bien” pero no ha hablado con nadie más de la casa al respecto. Sin embargo, le preocupa más la situación de otra persona de su entorno cercano que convive con una familia manifiestamente LGTBIfóbicas y no se ha visibilizado. “Entiendo el nerviosismo que puede sentir al estar encerrada con personas a las que quiere, pero que no la quieren tal cual es y con el riesgo de acabar en la calle en pleno estado de alarma si se enteran de su realidad”, explica Andie.

Jorge tiene 20 años y aunque habitualmente reside en una ciudad universitaria, está pasando el confinamiento en casa de sus padres, en el pueblo. Tener diversidad funcional no le ha impedido ser activista por los derechos de las personas LGTBI, pero se ha visto obligado a llevar una doble vida, “como si hubiera cometido un crimen” porque tiene que ocultar su orientación sexual a su familia. 

He  intentado en varias ocasiones decirles que soy gay pero siempre me dicen que soy una persona confusa e indecisa que no sabe lo que quiere”, asegura. “Ahora sufro un desgaste continuo por la falta de confianza, empatía y entendimiento con mis padres. Diariamente me pasa factura ya que me reprimo, me encierro y me siento mal conmigo mismo porque mi familia vive en la constante negación de la realidad. Mi salud mental está castigada debido a las múltiples discriminaciones que sufro como persona LGBTI con diversidad funcional y muchas veces he llegado hasta a cuestionarme a mí mismo”, explica. 

Tampoco se ha visibilizado en casa Sukaina, de 24 años, que forma parte de una familia musulmana y es lesbiana. “Creo que soy otra persona delante de mí familia. Nunca saco el tema así que no suelo tener situaciones complicadas pero sí hay momentos incómodos en los que tengo que fingir claramente que soy lo que no soy. Cuando era muy reciente, me provocaba muchísima ansiedad pensar que no podía contarle a mi familia cómo soy realmente por miedo a represalias pero ahora que me he aceptado totalmente, lo llevo mejor”, afirma. 

Sukaina explica que el tema le sigue afectando a veces pero que suele controlar la situación con la ayuda de sus amistades, algo en lo que coinciden también el resto de personas entrevistadas y lo que recomienda el psicólogo Alejandro Alder.  

Cómo sobrellevar la situación

Se aconseja buscar una persona de confianza con la que se puedan expresar las emociones.  No hay que quedarse con nada dentro porque hablar ayuda a sentirse mejor”, asegura el experto. Además, incide en que es fundamental validar las emociones que se van sintiendo. “Se tiene todo el derecho a sentir lo que se siente ya sea tristeza, ansiedad, etc.”, afirma. 

Alejandro Alder explica que, aunque la realidad de cada persona es única y no existen soluciones generales para solventar las distintas situaciones que se puedan estar planteando en cada caso en particular, sí se pueden dar unas pautas globales que contribuyan a sobrellevar mejor determinadas adversidades. Así, también recomienda expresar en el núcleo familiar, si el ambiente lo permite, que esta situación se puede llevar de la mejor manera posible si todas las personas que conviven juntas se respetasen entre sí, aunque existan diferencias. “Si esto no funciona, es importante poner límites en la mediad de lo posible, según la realidad que se esté atravesando”, añade.  

Asimismo, declara que es importante vivir el día a día y recordar que “el único momento que existe es el aquí y el ahora, nada más”. “Pensar en el pasado generalmente ocasiona sensaciones de depresión y hacerlo en el futuro puede crear ansiedad. Por el contrario, ubicarse en el momento presente empodera y nos permite actuar en el hoy, que es lo único tiempo realmente existe”, asevera.  

Por otra parte, recomienda valorar el aceptar radicalmente la realidad que se está viviendo. “Si se está experimentado una situación compleja, aceptarla no significa resignarse. La aceptación permite gestionar lo que hay desde la objetividad y abre la puerta a ver qué opciones se pueden tener a mano para que, desde el aquí y el ahora, se aborde esta experiencia de la mejor manera posible”, explica. “En cualquier caso, si la situación se vuelve muy grave y compleja y existen sensaciones de peligro o está en riesgo la intregridad física, emocional o la vida, lo mejor es llamar a la policía”, concluye. 

Alejandro Alder impartirá una charla en directo este viernes, 3 de abril, a través de Instagtram (aalder.intothesource) para abordar la complejidad de estas situaciones y profundizar en las pautas a seguir para afrontar mejor los escenarios de discriminación por LGTBIfobia que pueden darse dentro del hogar.  

FELGTB ha puesto a disposición de todas las personas LGTBI que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad la Línea Arcoíris:

913.604.605 (en horario de lunes a viernes de 8:00 a 15:00 horas)

info@felgtb.org.

SOMOS sigue trabajando las ciberatenciones y su Servicio Integral de Atención a la Población LGTBI, sus familiares y entorno para todo Aragón.

Para ello se puede solicitar cita en https://somoslgtb.com/atencion-2/