Denunciamos la vulnerabilidad de las personas LGTBI migrantes y solicitantes de asilo derivada de la crisis del Covid-19

SOMOS y la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) denunciamos la situación de especial vulnerabilidad en la que el  Covid-19 está dejando a muchas personas LGTBI migrantes y solicitantes de asilo. Según SOMOS, esta crisis ha paralizado las solicitudes de asilo de manera que está alargando los trámites ya de por sí prolongados y está dejando a las personas que llegaron con pocos recursos sin medios para subsistir ante la imposibilidad de obtener ingresos como consecuencia del estado de alarma y la paralización de los trámites.

Así, tanto FELGTB como sus entidades federadas especializadas en la atención y acompañamiento a personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo LGTBI KifKif y Acathi, reivindicamos una regulación extraordinaria de las personas migrantes o solicitantes de asilo que actualmente sufren una vulneración de derechos humanos fundamentales e indefensión, derivada no sólo de la actual emergencia, sino de la situación de colapso pre-vio en el sistema de tramitación de permisos de trabajo, refugio o asilo.

Kifkif recuerda que el Gobierno ha puesto en marcha algunas medidas sociales limitadas para determinados profesionales extranjeros extracomunitarios con el objetivo de cubrir determinados perfiles laborables, lo que genera una situación de desigualdad en el reconocimiento de derechos para personas en situación administrativa irregular, dejando de lado el grueso de las necesidades de las personas migrantes y refugiadas LGTBI.  

El presidente de Kifkif, Samir Bargachi, asegura que ha aumentado el número de personas migrantes y refugiadas LGTBI que se encuentran en situación de emergencia social y que no disponen de recursos ni siquiera para adquirir productos de primera necesidad, tales como alimentos frescos, fármacos o artículos de higiene. “Se corre el riesgo de que en el proceso de recuperación haya personas que queden atrás como consecuencia de la falta de reconocimiento administrativo, por lo que urge una respuesta extraordinaria inclusiva”, alerta.

En este sentido, Acathi, entidad de FELGTB especializada en migración, asilo y diversidad LGTBI, denuncia que el sistema de acogida amenaza con colapsarse cuando se reanude la actividad puesto que ya tenía lista de espera antes de la declaración del estado de alarma. “Muchas personas solicitantes de asilo se encuentran en situaciones especialmente delicadas y, en muchos casos, carecen de medios de acceso a la información y de teléfono por lo que a las entidades también nos resulta complicado entrar en contacto con ellas”, afirma Rodrigo Araneda, presidente de Acathi.

Por su parte, la presidenta de FELGTB, Uge Sangil, explica que la mayoría de las personas LGTBI solicitantes de asilo llegan a España con recursos propios, pero los han ido agotando a medida que avanza la crisis y se prolonga el estado de alarma. “Se trata de personas que se han visto obligadas a huir de sus países por amar y ser como son y han hecho el proceso de migración solas, sin ningún contacto ni red de apoyo. Además, no tienen la posibilidad de entrar en contacto con las comunidades de compatriotas ya instalados en España porque huyen precisamente de la LGTBIfobia instaurada en la sociedad de la que provienen por lo que se ven expuestas a un mayor aislamiento social”, expone. 

En este sentido, Sangil recuerda que España es un país receptor de personas LGTBI que llegan a España esperando poder vivir su realidad sin sufrir acoso o persecución ni temer por su vida. Sin embargo, tal y como denuncia “al llegar, afrontan situaciones de especial vulnerabilidad, especialmente en el caso de las personas trans, porque la transfobia en el ámbito laboral es tan grande en nuestro país que muchas de ellas, principalmente mujeres, al ser más visibles, acaban en la calle, empujadas al trabajo sexual y ahora, con la situación actual, ni siquiera tienen ese recurso para sobrevivir”. 

Personas migrantes y solicitantes de asilo LGTBI en el CETI de Melilla

AMLEGA (Asociación Melillense de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), entidad federada de FELGTB, denuncia que la situación de los refugiados en Melilla por motivos de orientación sexual y de identidad de género ya era especialmente vulnerable antes del Covid-19 pero que la situación actual ha agravado los problemas psicológicos previos asociados al historial de LGTBIfobia y a las condiciones de encierro. Y es que se trata de personas que huyen de sus propios compatriotas o incluso familiares tras haber sufrido amenazas y/o agresiones por su orientación sexual y/o identidad de género. 

El presidente de AMLEGA, Rafael Robles Reina, explica que las personas solicitantes de asilo de Melilla se ven obligadas, en la práctica, a permanecer en el CETI (Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes) hasta que el Gobierno organiza su traslado a la península. “En el caso del colectivo LGTBI, esta situación se convierte en un doble encierro porque el miedo a encontrarse con las personas de las que huyen y las amenazas de agresión por odio en la ciudad les persuade de salir del Centro, donde se sentían vigilados y seguros hasta que se decretó el estado de alarma”, explica. 

En este sentido, añade que “esta seguridad terminó con el estado de alarma puesto que el hacinamiento en las instalaciones obligó a las autoridades a incluir en los espacios reservados para mantener seguras a las personas LGTBI a personas que no son del colectivo”. “Ya se han producido algunos traslados de personas vulnerables como madres con menores y personas con enfermedades crónicas como VIH, sin embargo, no se está considerando a las personas LGTBI como colectivo vulnerable, ni se ha traslado a la península a nadie del colectivo. Solicitamos que se reinicien los traslados y que en ellos se tenga en cuenta a las personas LGTBI por su propia seguridad”, reivindica. 

Se publican los resultados del Informe EMIS-2017

Se ha publicado el informe EMIS-2017 (European MSM Internet Survey on Knowledge, Attitudes and Behaviour as to HIV and STIS) con datos de los 10.634 participantes que residen en España.

En España la ejecución del estudio EMIS-2017 se coordinó desde el CEEISCAT, con la colaboración de entidades del tercer sector, la Secretaría del Plan Nacional de Sida (SPNS) del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y el Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III.

Podéis encontrar el informe en el siguiente enlace.

¡Por las personas trans en Hungría!

El Parlamento de Hungría, ampliamente dominado por las fuerzas de derecha (Unión Cívica, Fidesz) y ultraderecha (Jobbik), ha culminado el primer gran atentado a los derechos LGTBI en la Unión Europea. Por 133 votos a favor y 59 en contra, ha aprobado una ley completa recogiendo varios aspectos para la lucha contra el Coronavirus, conocida como «ómnibus» que incluye la prohibición de que las personas trans e intersexuales puedan modificar legalmente el género que les fue asignado en el momento del nacimiento.

El vice primer ministro húngaro, Zsolt Semjén, había presentado un proyecto de ley que incluía una modificación de la normativa correspondiente al registro civil para impedir que una persona pudiese modificar sus datos registrales, incluyendo el sexo asignado al nacer, en razón de su identidad de género. Se trataba, de hecho, de la primera reforma legislativa tras la asunción, el pasado 30 de marzo, de poderes extraordinarios por parte del primer ministro Viktor Orbán con la excusa de la crisis producida por el coronavirus. Un movimiento que contó con el visto bueno de la Asamblea Nacional húngara, un parlamento unicameral en el que el partido de Orbán (Fidesz) y sus aliados cuentan con una más que cómoda mayoría absoluta.

Tan solo un día después, coincidiendo con la celebración del Día de la Visibilidad Trans, el vice primer ministro presentó un proyecto de ley de amplio espectro, con reformas que afectan a todo tipo de materias. Entre ellas, en la sección 33, aparece una modificación de las leyes del registro civil para anular la posibilidad de cambiar el género asignado en los archivos registrales. Un movimiento que tenía lugar tan solo dos años después de que entrara en vigor la norma que permitía el cambio del género en los datos registrales y que permitía a la ciudadanía húngara adaptar sus datos legales a su identidad de género, para lo cual necesitaban un informe médico, pero sin estar obligados a acreditar que se han sometido a tratamiento hormonal o cirugía de reasignación.

En este sentido, se trataba de un marco jurídico más avanzado que, por ejemplo, el vigente en España, que sí marca como norma (con solo unas pocas excepciones) la necesidad de un tratamiento hormonal.

Finalmente, este 19 de mayo, solo dos días después de la conmemoración del Día Internacional contra la LGTBIfobia, la Asamblea Nacional de Hungría ha aprobado la ley que incluye, entre otras medidas, la sección 33.

Según un comunicado de condena hecho público por las organizaciones ILGA Europa, IGLYO, Transgender Europe y OII Europe (Organisation Intersex International Europe) lo ha hecho por 133 votos a favor (precisamente los que reúnen el Fidesz y sus aliados del Partido Popular Demócrata Cristiano) y 57 en contra.

PARA MÁS INFORMACIÓN, CLICK EN LA IMAGEN