Casi un tercio de los países de la Unión Europea no trata como enfermas a las personas trans

Países como Portugal, Dinamarca o Irlanda no exigen diagnósticos médicos ni hormonación a las personas trans para poder ver reconocida su identidad.

España sigue exigiendo el diagnóstico de una enfermedad mental, la disforia de género, para que estas personas puedan cambiar su documentación oficial.

SOMOS, de la mano de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) informa, con motivo del Día de la Memoria Trans (20 de noviembre), que casi un tercio de los países de la Unión Europea ya no trata a las personas trans como enfermas en sus ordenamientos jurídicos, tal y como recomiendan la Unión Europea (UE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así, ocho de los 27 países de la UE no exigen diagnósticos médicos, ni hormonación, a este colectivo para poder ver reconocida su identidad: Dinamarca, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Portugal, Malta, Bélgica y Francia.  

Además, fuera de la Unión Europea nueve países reconocen el derecho de autodeterminación, condición indispensable para garantizar los derechos humanos de las personas trans según los Principios de Yogyakarta de las Naciones Unidas. Estos países son: Noruega, Costa Rica, México, Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Uruguay y Chile.

Por otra parte, también hay otros nueve países (Australia, Brasil, Canadá, Dinamarca, Argentina, Malta, Pakistán, Alemania y el estado de California en EEUU) que reconocen una tercera opción del género para las personas no binarias.

SOMOS y FELGTB recuerdan que Naciones Unidas insta a los estados a tomar “las medidas legislativas, administrativas y de cualquier otra índole que sean necesarias para respetar plenamente y reconocer legalmente el derecho de cada persona a la identidad de género que ella defina para sí”; la Comisión Europea promueve la autodeterminación trans como parte de su estrategia para igualdad LGTBI 2020-2025 y la OMS ha dejado de considerar la transexualidad una enfermedad mental.

Sin embargo, tal y como expone la presidenta de la FELGTB, Uge Sangil, “España no ha actualizado su legislación y sigue exigiendo el diagnóstico de una enfermedad mental, la disforia de género, para que estas personas vean reconocida su identidad a nivel social y legal y puedan cambiar su documentación oficial”.

Sangil explica que, “aunque España encabezó el ranking de países más respetuosos con los derechos del colectivo LGTBI de ILGA tras la aprobación del matrimonio igualitario, en 2019, dejó de estar ni siquiera entre los 10 primeros. No porque haya habido retrocesos sino porque el resto de países han ido actualizando sus legislaciones atendiendo a las directrices de los organismos internacionales en materia de identidad de género”.

Así, asevera que “nos estamos quedando atrás y lo peor es que son las personas más vulnerables de la sociedad, las personas trans, a las que una sociedad democrática como la nuestra está dejando atrás”.  “Las personas trans somos un colectivo minoritario, menos del 0,1% de la población, pero ya existimos, ya somos hombres, mujeres y personas no binarias que viven en esta sociedad, pero sin ningún tipo de derecho reconocido por la ley”, asegura.

“El reconocimiento de nuestra identidad a nivel legislativo sin tutelaje y sin un diagnóstico médico que nos siga presentando como enfermas, la base para que las personas trans seamos también reconocidas, respetadas y valoradas a nivel social. Sería el primer paso para combatir el rechazo que el mercado laboral tiene a día de hoy hacia este colectivo y para reducir el acoso escolar y el resto de violencias que sufrimos”, defiende Sangil.

En este sentido, Alex Bixquert, coordinador del grupo Trans de FELGTB, añade que, además del derecho de autodeterminación, la ley debe de incluir medidas de protección social. “El hecho de ser un colectivo en riesgo de exclusión social y que sufre una extrema violencia nos deja en una situación muy vulnerable”, asegura.

Por eso, según reivindica, “urge la aprobación de la Ley Integral Trans y de Igualdad LGTBI que incluye medidas antidiscriminatorias y que facilitan la inclusión social”. “Hay una persona trans por cada 1.000 habitantes y, en España, ha habido dos mujeres trans asesinadas por transfobia en 2020. Además, según el Observatorio de Personas Trans Asesinadas (TMM), desde 2008, 3.664 personas trans han perdido la vida de forma violenta en 75 países. Necesitamos esta ley para garantizar nuestros derechos humanos, encontrar protección frente a todas las violencias que sufrimos y dejar de ser personas de segunda ante la ley”, manifiesta. 

La CE promueve la autodeterminación trans como parte de su estrategia LGTBI 2020-2025

La Asociación SOMOS LGTB+ de Aragón, ONG activista de igual a igual, a través de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) de la que son miembros, aplaude la nueva estrategia para la protección de las personas LGTBI 2020-2025 que la Comisión Europea (CE) ha presentado este jueves y que apuesta por fomentar legislaciones en los Estados miembros que garanticen el derecho de autodeterminación de las personas trans.

La Comisión ha declarado que, en este sentido, fomentará los intercambios de buenas prácticas entre los Estados miembros sobre cómo establecer legislaciones y procedimientos jurídicos sobre la identidad de género “basados en el principio de la autodeterminación y sin restricciones de edad”. Y es que, según ha recordado, “en los últimos años, cada vez más estados europeos han modificado sus legislaciones sobre el reconocimiento del género hacia un modelo de autodeterminación personal”.

En este sentido, FELGTB recuerda que en la Unión Europea, Dinamarca, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Malta, Noruega y Portugal ya reconocen la autodeterminación de las personas trans en sus ordenamientos jurídicos.

Además, explica que no es la primera vez que la Unión Europea se pronuncia a este respecto. El Parlamento Europeo ya aprobó en 2019 dos resoluciones que aplaudían la actuación de algunos Estados miembros que estaban incluyendo en sus legislaciones el reconocimiento jurídico del género sobre la base de la autodeterminación.

Según la presidenta de FELGTB, Uge Sangil, “la nueva estrategia de la Comisión Europea entiende y refleja las grandes dificultades que las personas trans afrontan cada día como consecuencia de esta violación de los derechos humanos que supone que un tercero tenga que acreditar tu identidad”.

Tal y como reconoce la Organización Mundial de la Salud, la Unión Europea, la ONU y las legislaciones de cada vez más países, las personas trans no son enfermas mentales. Sin embargo, el ordenamiento jurídico español sigue sin actualizarse y nos sigue diagnosticando el trastorno mental de disforia de género”, explica. “Solo pedimos que en España se deje de diagnosticar el género y se nos evite la humillación de obligarnos a ir a un médico para que acredite quiénes somos si queremos ver reconocida oficialmente nuestra identidad”, defiende.

Tal y como recoge la nueva estrategia de la Comisión Europea “la crisis generada por la Covid-19 ha traído nuevas presiones para los grupos más vulnerables y las personas LGBTI no son una excepción“. Por eso, Sangil reivindica que “es el momento de blindar nuestros derechos a través de una legislación estatal, la Ley integral trans y por la igualdad LGTBI, que garantice los derechos tanto de las personas trans, como del resto del colectivo LGTBI para que nuestra sociedad sea realmente igualitaria y no deje a nadie atrás”. 

La activista zaragozana miembro de SOMOS, Míryam Amaya, Premio Pluma 2020 por su activismo histórico

En un año declarado por la FELGTB de “Mujeres LTB: Sororidad y Feminismo”, la mayor y más representativa organización LGTBI del Estado reconoce la incansable e incesante labor de la activista de SOMOS.

FELGTB entregó ayer miércoles sus Premios Plumas y Látigos 2020 a través de una gala que se celebró en formato exclusivamente online para garantizar la seguridad sanitaria de su público y todas las personas participantes. 

Conducida por la guionista y cómica Carolina Iglesias la ceremonia de entrega de estos galardones reconoció la labor de personas, entidades e iniciativas que se han distinguido en la defensa de los derechos de las personas LGTBI y la visibilidad del colectivo a lo largo del año. También se entregó el Látigo de FELGTB y se anunció la retirada de un premio concedido en 2016.

Míryam Amaya y su activismo histórico

Fue la primera Pluma de la gala y la que más ilusión hizo al equipo humano de SOMOS, sin desmerecer a todas las personas premiadas, que son justas merecedoras del reconocimiento“, reconoce Juan Diego Ramos, Presidente de la ONG activista “porque se ha premiado la ingente labor, como agente comunitaria voluntaria, que desarrolló este mismo año ante la situación que vivieron las mujeres trans trabadoras del sexo en el inicio de la pandemia provocada por el COVID-19, dando soporte economíco, asistencial, social y habitacional“, concluye Ramos..

El premio a Myriam fue entregado por la también activista trans y Premio Pluma 2008, Carla Antonelli, quien reconoció que “hay mujeres trans que han podido cohabitar, alimentarse, ducharse, comunicarse con sus familiares o dormir tranquilas gracias a ella y al trabajo de par que desarrolló durante la llegada de la pandemia“.