Día mundial de la salud sexual

La salud sexual es un componente esencial del bienestar general y abarca una variedad de temas, incluyendo la educación sexual, los derechos sexuales, la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), la planificación familiar, el consentimiento, la diversidad sexual y la igualdad de género. Este día es una oportunidad para promover el diálogo y la educación sobre la salud sexual, desmitificar tabúes, y abogar por políticas y prácticas que respalden la salud sexual a nivel global. En este contexto, SOMOS ofrece un servicio anónimo, confidencial, gratuito, cercano y gestionado por profesionales de la salud sexual, la salud mental, el VIH y las ITS, brindando apoyo de igual a igual a quienes lo necesiten.

Mujeres Trans, rompiendo barreras, creando futuro. La Nueva Iniciativa de Cesida contra el Estigma y la Discriminación

  • Uno de los objetivos de la campaña “Mujeres Trans: Rompiendo Barreras, Creando Futuro” de Cesida, es reducir el estigma social de las mujeres trans que viven con el VIH y visibilizar las necesidades que tienen con respecto a su salud sexual.
  • Además, pretende mejorar la relación de las mujeres trans y el personal sanitario, teniendo en cuenta que el 34% de ellas solo acude al médico en casos “graves” y el 6% no lo hace “nunca” por miedo a la discriminación

La Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida), ha puesto en marcha la campaña “Mujeres Trans: Rompiendo Barreras, Creando Futuro”, como resultado de una serie de talleres y formaciones que han involucrado a personas de diversos colectivos y organizaciones como SOMOS LGTB+ de Aragón, Stop o gTt-VIH, para que las mujeres trans puedan enfrentar y superar los desafíos que les afectan en el entorno sanitario.

“Queremos que todas las mujeres trans conozcan sus derechos y estén bien informadas y sensibilizadas para frenar cualquier acto discriminatorio en el entorno sanitario.” Leticia Ojeda.

Las mujeres trans constituyen una población extremadamente vulnerable frente a la discriminación y al VIH, enfrentando además una alta tasa de suicidio y evitando frecuentemente acudir al médico por miedo al rechazo y la discriminación. De hecho, según el Ministerio de Sanidad, el 44.1% de las mujeres trans retrasan su visita a centros médicos por temor a ser juzgadas por los profesionales de la salud, y el 41.1% debido a la falta de confianza en el sistema sanitario. Como resultado, el 34% de ellas solo acude al médico en casos graves y el 6% nunca lo hace. Un sondeo realizado por la FELGTB reveló que el 75% de las mujeres trans considera que los profesionales sanitarios tienen un conocimiento «bajo» o «muy bajo» sobre su realidad. En este contexto, Leticia Ojeda, de la ejecutiva de Cesida, ha subrayado la importancia de que el personal sanitario no asuma que todas las mujeres trans desean una reconstrucción genital.

Con relación a la prueba del VIH y el miedo al estigma asociado, el 65% de las mujeres trans nunca se la han realizado. No obstante, cabe recordar que en España el tratamiento antirretroviral es gratuito, sin importar la situación administrativa, y que la calidad de vida está relacionada con el conocimiento del propio estado serológico. Según gTt – Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH, las mujeres trans tienen una probabilidad de adquirir el VIH 66 veces mayor que la población general. La discriminación en el empleo, el acceso a la vivienda, y la atención sanitaria y social conduce frecuentemente a una alta vulnerabilidad social y económica. Esta situación a menudo obliga a las mujeres trans a recurrir al trabajo sexual como medio de subsistencia, lo cual constituye otro factor de riesgo independiente para el VIH.

Por ello, reducir el estigma social de las mujeres trans que viven con el VIH y visibilizar las necesidades que tienen con respecto a su salud sexual es uno de los objetivos de la campaña “Mujeres Trans: Rompiendo Barreras, Creando Futuro” que ha lanzado Cesida, con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España.

Para mejorar la relación entre las mujeres trans y el personal sanitario, la campaña pretende ofrecer «la autoconfianza y la capacidad de las mujeres trans para tomar decisiones informadas sobre su vida y su salud» comenta Leticia. “Mediante el empoderamiento y la defensa de sus derechos, las mujeres trans adquirimos herramientas y estrategias para desafiar y romper los estigmas y estereotipos negativos que enfrentan”concluye Leticia. Así, la capacitación les permite demandar un lenguaje respetuoso y un trato adecuado.

Por lo que respecta al personal sanitario y de las entidades sociales, la campaña pretende fomentar las habilidades para “comprender y empatizar con las experiencias y desafíos específicos de las mujeres trans”. Promover la sensibilización, aumentar la conciencia sobre sus realidades diarias y obstáculos o capacitar al personal sanitario para que sepa cómo y cuándo derivar a las mujeres trans a los servicios especializados necesarios, son algunos de los retos que se han marcado en Cesida y el resto de organizaciones que apoyan esta campaña. “Queremos que conozcan los beneficios profesionales y personales de estar bien informada y sensibilizada”.

Cesida ha lanzado el microsite cesida.org/campanas/mujerestrans, que ofrece una variedad de recursos para mujeres trans, personal sociosanitario, organizaciones y el público en general, entre los materiales disponibles, se incluyen 8 vídeos, un folleto en formato de diccionario, donde cada letra representa una palabra clave para visibilizar estas realidades y combatir estigmas, incluidos los asociados al VIH e información útil sobre entidades de apoyo y recursos disponibles para quienes tengan dudas o necesiten asistencia adicional.

SOMOS LGTB+ y la Federación Estatal LGTBI+ reivindica políticas educativas “más decididas” ante el aumento de la LGTBIfobia entre los hombres jóvenes

·         La entidad defiende la educación en diversidad como factor clave para una juventud diversa, empoderada y visible

·         Según el Barómetro de Julio de El País, a un 27% de los chicos jóvenes de la generación z les incomoda ver parejas del mismo género, 16 puntos más que los hombres de la generación millenial.

Con motivo del Día Internacional de la Juventud, que se conmemora este lunes, 12 de agosto, SOMOS y la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) reivindica políticas educativas en diversidad “más decididas”, ante el aumento de la LGTBIfobia entre los hombres jóvenes, que han revelado estudios recientes.

Así, Alberto Barquero, portavoz joven de la entidad, explica que “aunque, actualmente, la gente joven LGTBI+ nos visibilizamos antes que en otras generaciones y cada vez encontramos más referentes y visibilidad, también está creciendo aceleradamente, entre algunos hombres, el rechazo a la diversidad sexual y de género”.

Y es que, según el informe LGTBIfobia en las aulas 2021/ 2022 de COGAM, el alumnado con prejuicios contra el colectivo aumentó 18 puntos entre 2019 y 2022, especialmente entre los hombres. En 2019, el 48% se identificó como libre de prejuicios y en 2022, solo lo hizo el 29.38%.

Además, según el barómetro de julio del instituto 40dB para EL PAÍS y la Cadena SER el pasado mes de julio, al 27% de los chicos de la Generación Z les incomoda ver a una pareja del mismo género. “Esto supone un aumento de 16 puntos frente a la generación anterior, la millenial, el primer retroceso en apoyo a los derechos LGTBI+ entre la juventud desde el comienzo de la democracia”, afirma Roel.

No obstante, al mismo tiempo, según el CIS, un 19,3% de las personas de entre 18 y 34 años declaran no ser heterosexuales, frente al 6,8% de la población general. Esto supone que las personas jóvenes, en conjunto, cada vez se identifican más como LGTBI+ y se visibilizan antes. Tal y como explica otro de los miembros del equipo de coordinación del Grupo Joven, David Urdinguio, “debemos crear espacios más accesibles para toda la juventud LGTBI+, con todas las interseccionalidades que nos atraviesan”.

Además, destaca que “la educación en diversidad es un factor clave para que el alumnado LGTBI+ se sienta representado, sienta que no están soles y así, formar en diversidad al resto de alumnado, profesorado y familiares para combatir los prejuicios y sesgos inconscientes”.

Por otra parte, “a la juventud LGTBI+ también nos preocupa la salud mental, la precariedad actual y el aumento de los delitos de odio en la sociedad española”, asegura Inés Blanco, también miembro del Grupo Joven de SOMOS. “Necesitamos que se nos escuche y que se tengan en cuenta nuestras inquietudes. Tenemos que tender puentes con el resto de realidades de nuestro colectivo, alcanzar consensos y remar hacia una misma dirección”, defiende.