Salvaje agresión homófoba en València: «Pensaba que me moría»

A primera hora de la mañana del pasado domingo, en la intersección de la avenida del Cid con la calle Linares de València, dos jóvenes fueron brutalmente agredidos por un grupo de cuatro individuos en lo que ha sido calificado como un ataque homófobo. Manuel, una de las víctimas, compartió su experiencia a través de sus redes sociales, visiblemente afectado, con el rostro amoratado y lágrimas en los ojos.

Según relata, tanto él como su compañero de trabajo, Andy, fueron atacados físicamente tras recibir insultos homófobos. Los agresores, cuatro jóvenes de unos 20 años que iban vestidos con chándales y utilizaban patinetes, comenzaron con una agresión verbal al pasar junto a ellos: “Nos llamaron julandrones”, explica Manuel. Aunque intentaron ignorarles, los agresores los siguieron y, en el cruce de la avenida del Cid con la calle Linares, comenzaron a golpearles salvajemente.

Manuel sufrió fractura en la nariz y múltiples hematomas en la cara, mientras que Andy, de origen canario, resultó con el hueso orbital roto y está a la espera de una cirugía. “Nos tiraron al suelo desde atrás y empezaron las patadas. Pensaba que me moría”, cuenta Manuel, quien todavía está conmocionado al recordar a Andy con la cara llena de sangre, incapaz de abrir los ojos. Manuel consiguió escapar escondiéndose debajo de un coche, desde donde llamó a la policía.

El joven no puede evitar hacer un paralelismo con el caso de Samuel Luiz, asesinado en A Coruña en 2021 al grito de “maricón”. “Lo que te gritan mientras te golpean sí importa”, añade.

¿Cómo actuar ante un delito de odio por LGTBIfobia?

Un incidente de odio es aquel percibido por la víctima o cualquier otra persona como motivado por racismo, xenofobia, LGTBIfobia u otra forma de intolerancia, aunque no llegue a ser delito. Toda persona puede ser víctima, independientemente de si pertenece o no al grupo al que va dirigida la hostilidad.

Si has sido agredido, amenazado o has sufrido algún daño por tu orientación sexual, identidad o expresión de género (o porque los agresores creen que perteneces al colectivo LGTBI, aunque no sea así), has sido víctima de un delito de odio.

Pasos a seguir:

  1. Denuncia el hecho.
    Es importante que acudas a una comisaría o juzgado para denunciarlo. En SOMOS te ayudamos y acompañamos en este proceso. Te asesoraremos para que no enfrentes esta situación solo o sola.
  2. Llama a la policía de inmediato.
    Si puedes, llama en el mismo momento del incidente para que acudan al lugar y puedan identificar a los agresores o recoger el testimonio de posibles testigos.
  3. Busca atención médica.
    Si tienes lesiones físicas o te sientes emocionalmente afectado, acude a un centro de salud u hospital. Es crucial que informes al personal sanitario que has sido víctima de una agresión motivada por LGTBIfobia para que quede reflejado en el informe médico.
  4. Contacta con SOMOS.
    En casos de delitos de odio, SOMOS ofrece apoyo legal, emocional y social. La policía no siempre actúa con sensibilidad en estos casos, por lo que contar con nuestra ayuda puede marcar la diferencia.

Recuerda: lo que motiva estos ataques es el odio hacia las personas LGTBI o su apariencia. Denunciar no solo es un acto de justicia, sino también una herramienta para visibilizar y combatir la LGTBIfobia. No estás solo. SOMOS está contigo.

SOMOS y la Federación Estatal LGTBI+ lanzan la campaña ‘El mejor premio es no vivirlo’ para sensibilizar sobre el impacto del odio durante la Navidad

● 6 de cada 10 personas LGTBI+ vuelven al armario para regresar a sus casas estas fiestas.
● 4 de cada 10 han sufrido actos de odio en los últimos cinco años, mientras que una de cada tres se ha visto obligada a abandonar su hogar debido al rechazo.
● La campaña apela a la acción colectiva y al compromiso social e institucional, subrayando la urgencia de políticas públicas y efectivas que erradiquen el odio y la discriminación.

SOMOS y la Federación Estatal LGTBI+ lanza la campaña ‘El mejor premio es no vivirlo’, una iniciativa que busca sensibilizar sobre la dura realidad que enfrentan las personas LGTBI+ durante la Navidad. Aunque estas fechas suelen asociarse con alegría, reencuentros y calidez, para muchas personas del colectivo suponen una experiencia de miedo, rechazo y la necesidad de ocultar quienes son para protegerse en el lugar donde deberían sentirse más seguras: sus propios hogares.

El impacto del odio, en cifras

Los datos muestran una realidad desoladora e inaceptable. Según el informe Estado del Odio LGTBI+ 2023, seis de cada diez personas LGTBI+ vuelven al armario para regresar a casa por Navidad, una cifra que pone en evidencia el peso de los prejuicios y la discriminación, incluso dentro del ámbito familiar. Además, cuatro de cada diez personas del colectivo han sido víctimas de actos de odio en los últimos cinco años, mientras que una de cada tres se ha visto obligada a abandonar su hogar debido al rechazo, buscando refugio en amistades parientes, según el estudio Estado Socioeconómico LGTBI+ 2023.


Para las generaciones más jóvenes, la realidad es igualmente preocupante: uno de cada cuatro estudiantes LGTBI+ sigue sufriendo acoso escolar por su orientación sexual, identidad y/o expresión de género, de acuerdo con el informe Estado de la Educación LGTBI+ 2024. En el ámbito laboral, la situación tampoco mejora, ya que una de cada diez personas LGTBI+ ha recibido un trato desigual en su lugar de trabajo, reflejo de una sociedad en la que el odio todavía encuentra espacio para manifestarse en múltiples formas.


«La Navidad, que debería ser una época de refugio y seguridad, se convierte para muchas personas en una vuelta al armario y un recordatorio de todo lo que queda por cambiar. No podemos seguir permitiendo que el miedo marque el rumbo de nuestras vidas, menos aún en el seno de nuestro entorno familiar y social. Frenar esta espiral de odio es una prioridad que debe implicar a toda la sociedad», destaca Juan Diego Ramos, presidente de SOMOS.

No es solo una cuestión de Estado


Desde hace años, SOMOS y la Federación trabaja, junto con otras entidades, en la implementación del Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos vulnerables, una medida esencial para erradicar el odio desde sus raíces. Sin embargo, esta campaña no solo busca visibilizar la urgencia de políticas públicas que enfrenten el problema, sino también promover un cambio social profundo. “El verdadero cambio requiere acción colectiva. El rechazo al odio no debe limitarse a los espacios institucionales, sino ser un compromiso asumido por toda la sociedad. La normalización del odio tiene consecuencias devastadoras, y solo erradicándolo podremos construir un mundo libre de miedo y discriminación”, añade Paula Iglesias, presidenta de FELGTBI+.

«El odio no surge de manera espontánea. Se alimenta de estereotipos, prejuicios y discursos que lo normalizan y que, en muchos casos, se convierten en la antesala de los delitos. Es urgente establecer medidas concretas y coordinadas para combatirlo, desde la educación hasta el ámbito legislativo, pasando por políticas públicas que protejan a los grupos más vulnerables. No podemos aceptar que, en pleno siglo XXI, sigamos permitiendo que el silencio que impone el miedo acalle las voces que hacen a nuestra sociedad más diversa y más libre.”, concluye Ramos.

Sanidad derogará la norma que impide la donación de órganos entre personas con VIH

La ministra de Sanidad ha anunciado la derogación de la Orden de 24 de junio de 1987, que actualmente impide la donación de órganos entre personas con VIH, durante el acto de conmemoración del Día Mundial del Sida. Este año, el evento se desarrolla bajo el lema: “Las mejores relaciones se viven sin prejuicios”.

La iniciativa, impulsada por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), busca equiparar las condiciones de las personas con VIH a las de otras infecciones, eliminando restricciones que hasta ahora limitaban la donación de órganos. Según el Programa de Garantía de Calidad en el Proceso de Donación de la ONT, en la última década, 65 personas fallecidas con VIH podrían haber donado sus órganos y permitido 165 trasplantes, de no existir estas restricciones. Además, cada año unos 50 pacientes con VIH ingresan en la lista de espera para trasplantes en España.

Avances en el trasplante para personas con VIH

En las décadas de 1980 y 1990, el trasplante de órganos en personas con VIH se consideraba de alto riesgo. Sin embargo, a partir del inicio del siglo XXI, la terapia antirretroviral cambió drásticamente el pronóstico de esta infección, permitiendo realizar trasplantes con resultados prometedores. Este avance llevó a la comunidad científica a replantearse si el VIH debía seguir siendo una contraindicación absoluta para los trasplantes.

En España, este cambio quedó formalizado en 2005 con el Documento de Consenso Nacional, elaborado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), el Plan Nacional sobre el Sida y la ONT. Desde entonces, se han llevado a cabo trasplantes de riñón, hígado, pulmón, corazón y páncreas-riñón en pacientes con VIH, con buenos resultados y respetando los criterios de selección establecidos. Hasta ahora, no se permitían trasplantes de donantes con VIH hacia receptores con la misma infección. La derogación de esta norma responde a una reivindicación histórica del colectivo VIH y del personal sanitario, permitiendo que estas personas también puedan contribuir, si lo desean, como donantes de órganos.

Campaña: “Las mejores relaciones se viven sin prejuicios”

En el mismo acto, la ministra presentó la campaña “Las mejores relaciones se viven sin prejuicios”, basada en el estudio Creencias y Actitudes de la Población Española hacia las Personas con VIH (2021). Este informe fue desarrollado por la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) en colaboración con el Ministerio de Sanidad, la Coordinadora Estatal de VIH y Sida (CESIDA) y la Universidad de Alcalá, en el marco del Pacto Social por la No Discriminación y la Igualdad de Trato Asociada al VIH.

Desde su creación en noviembre de 2018, este pacto ha logrado avances significativos en la igualdad, la aceptación social y la lucha contra el estigma que afecta a las personas con VIH. La derogación de la normativa restrictiva y las acciones divulgativas forman parte de este esfuerzo por erradicar prejuicios y garantizar derechos plenos al colectivo.