SOMOS manifiesta su profunda preocupación y repudio hacia las recientes actualizaciones de las políticas de contenido en Meta (Facebook e Instagram), las cuales permitirán comentarios discriminatorios que hasta ahora estaban prohibidos. Estas modificaciones constituyen un grave retroceso en la lucha contra el discurso de odio, especialmente contra personas LGTBI+, mujeres y otras comunidades vulnerabilizadas.
Entre los cambios alarmantes se incluye la permisividad hacia expresiones como llamar “enfermos mentales” a las personas homosexuales o trans, además de permitir declaraciones sexistas que afirman que las mujeres no deberían ser militares ni ejercer como docentes. Más preocupante aún es la posibilidad de dirigir insultos contra comunidades enteras sin enfrentar consecuencias, debilitando los esfuerzos por construir espacios digitales seguros y respetuosos.
Estas decisiones llegan después de que Mark Zuckerberg anunciara la eliminación del programa de verificación de datos de Meta, argumentando que los verificadores profesionales también poseen sesgos. Con ello, Meta parece abdicar de su responsabilidad en la lucha contra la desinformación y el discurso de odio, adoptando una postura que pone en peligro los derechos humanos fundamentales.
Es preocupante que este cambio se enmarque en un contexto político donde líderes tecnológicos, como Zuckerberg, parecen buscar congraciarse con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y su administración de corte conservador. Este panorama genera un entorno de mayor vulnerabilidad para las comunidades históricamente marginadas, que ahora enfrentan un doble reto: la falta de regulación efectiva y el fortalecimiento de discursos de odio avalados por plataformas globales como Facebook e Instagram.
Desde SOMOS, hacemos un llamado urgente:
1. A Meta: Revertir estas medidas y garantizar la protección de los derechos de las personas y comunidades vulnerabilizadas en sus plataformas.
2. A las instituciones públicas y gobiernos: Regular de forma efectiva las grandes plataformas tecnológicas para evitar que promuevan discursos de odio y desinformación.
3. A la sociedad civil: Mantenerse alerta y denunciar cualquier forma de discriminación y violencia que se perpetúe en espacios digitales.
Los derechos humanos no son negociables. El respeto y la dignidad deben prevalecer tanto en el mundo físico como en el digital. Reiteramos nuestro compromiso con la defensa de las personas LGTB+ y de todas aquellas comunidades que enfrentan la discriminación y el odio.


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