Mefedrona

Efectos

La mefedrona es un inhibidor potente de los transportadores de dopamina (DAT) y noradrenalina (NET). De esta manera inhibe particularmente la recaptación de dopamina y  noradrenalina en el cerebro, así que indirectamente estimula los sistemas dopaminérgicos y noradrenérgicos. El sistema dopaminérgico juega un papel en los sistemas cerebrales de recompensa, así que la mefedrona causa euforia y puede ser adictiva. El sistema noradrenérgico juega un papel en el estado activo del organismo y en la reacción de lucha o huida, así que tiene efectos físicamente estimulantes.

EFECTOS FÍSICOS

La mefedrona actúa en el cuerpo como un estimulante, generando sensaciones de mayor energía y aguante. Por lo mismo aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, por lo que puede ser especialmente peligrosa para personas que padecen enfermedades cardiacas. Al igual que otros estimulantes, puede producir efectos tales como dolor de cabeza, insomnio, pérdida del apetito, náusea, vómito, resequedad de boca, mandíbula trabada, problemas eréctiles y dificultad para orinar. Las personas usuarias reportan también sensaciones extrañas, como olas de calor y frío que recorren todo el cuerpo, así como cambios bruscos en la temperatura corporal, erupciones en la piel, nistagmo (movimientos oculares involuntarios), dolor e hinchazón de la nariz y la garganta, hemorragia en la nariz, sinusitis, jaquecas, irritación de la piel por contacto con la mefedrona, pérdida de concentración y vértigo. En el caso de consumir dosis altas, la mefedrona puede ocasionar efectos corporales graves como craving (fuerte deseo de seguir consumiendo), cambios intensos de la temperatura corporal, aumento agresivo de la presión arterial, palpitaciones, vasoconstricción grave en las extremidades (dedos fríos y amoratados), reacciones autoinmunes (coloraciones rojas en las articulaciones, vasculitis) y en casos muy graves pueden presentarse convulsiones acompañadas de asfixia, lo cual puede resultar fatal de no atenderse con urgencia.

EFECTOS PSICOLÓGICOS

Efectos en el estado de ánimo. La mefedrona puede provocar euforia y vigilancia aumentada, pero también agitación o pánico. Además puede causar una estimulación sexual y un aumento de la libido. En dosis altas puede haber comportamiento agresivo, paranoia, alucinaciones y psicosis.

Efectos en el comportamiento interpersonal. La mefedrona aumenta la sociabilidad y tiene efectos empatógenos similares a los del MDMA. Estos efectos pueden venir acompañados de sensaciones de seguridad personal y aumento en la capacidad de respuesta y empatía. En dosis altas los efectos pueden volverse contrarios, generando agresividad y falta de capacidad de control. En la bajada los efectos se tornan negativos, generando depresión e incapacidad para socializar.

Efectos sensoriales y perceptivos. Disminuye la percepción del tiempo y de la necesidad para comer o dormir.

Efectos cognitivos. La mefedrona aumenta la concentración, la atención a los detalles y la claridad de la mente. Además causa ‘cravings’ fuertes o el ansia para tomar más y más, como con la cocaína. La mefedrona puede disminuir la memoria a corto plazo. La persona puede olvidar con facilidad varios detalles de la experiencia y sentir que lo que vivió fue “como un sueño”.

Formas de consumo

Es posible encontrar la mefedrona en forma de polvo, cristal, cápsulas, comprimidos o pequeñas bolitas parecidas a chochitos. También se puede encontrar en preparados legales de venta en internet y mezclada con otras sustancias como  la metilona, siendo el caso de productos como “Bubbles”, “Neo Doves”, etc.

Se ha vendido mefedrona como fertilizante para plantas y como aromatizante para baños en tiendas de “legal highs” en Europa y Estados Unidos.

La forma más segura de consumir la mefedrona es por vía oral. Sin embargo, muchas personas deciden usarla de manera esnifada. Sin embargo, es muy importante recordar que la forma de consumo intranasal entraña muchos más riesgos que la forma oral; la mayoría de efectos secundarios graves, urgencias, consumos compulsivos y adicción están relacionados con esta vía, por lo que se recomienda elegir la forma ingerida u oral.

Duración de los efectos inhalada por la nariz

Inicio

Entre 5 y 10 minutos tras la inhalación

Coming up

Entre 10 y 20 minutos

Meseta

30 minutos

Coming down

Entre 30 minutos y 1 hora

Duración total

Entre 30 y 1.5 horas

After effects

Entre 2 horas y 2 días

Duración de los efectos por vía oral

Inicio

Entre 15 y 45 minutos tras la ingestión

Coming up

Entre 30 minutos y 1 hora

Meseta

Entre 1 hora y 3 horas

Coming down

Entre 30 minutos y 1.5 horas

Duración total

Entre 3 y 5 horas

After effects

Entre 4 horas y 2 días

Dosis

La dosis difiere entre las formas de consumo, el peso corporal y el metabolismo de la persona. Un estimado se aprecia en las siguientes tablas:

Intensidad de los efectos

Dosis inhalada por la nariz

Umbral

Entre 5 y 15 mg.

Suave

Entre 15 y 25 mg.

Común

Entre 20 y 80 mg.

Fuerte

Entre 75 y 125 mg.

Intensidad de los efectos

Dosis por vía oral

Umbral

Entre 15 y 50 mg.

Suave

Entre 50 y 100 mg.

Común

Entre 100 y 200 mg.

Fuerte

Entre 150 y 300 mg.

Riesgos y contraindicaciones

Aunque no se conozca mucho de esta sustancia, la corta historia de uso ha demostrado que puede ser sumamente peligrosa. Actualmente se sabe que por sus características particulares son muchos los riesgos asociados a la mefedrona. Algunos de los más importantes son:

  • Riesgo de paro cardiaco o paro cardiorespiratorio: Debido a que la mefedrona actúa como un potente estimulante, puede producir taquicardias y cambios en el ritmo cardiaco especialmente peligrosos para personas que padecen enfermedades cardiacas.

  • Riesgo de vasoconstricción: En dosis altas la mefedrona puede producir vasoconstricción, generando entumecimiento de las articulaciones, inflamación e hinchazón de las extremidades, lo cual puede llegar incluso a generar asfixia en la persona usuaria, especialmente si ésta se encuentra en un ambiente con mucho calor o poca ventilación.

  • Riesgo de sobre estimulación noradrenérgica: En algunos casos la mefedrona puede producir un exceso de estimulación en la producción de noradrenalina, causando convulsiones y estimulación excesiva del cuerpo, lo cual puede resultar en la muerte.

  • Riesgo de ataques de pánico, psicosis y agresividad: En dosis altas la mefedrona puede producir alucinaciones intensas que pueden llevar a la persona usuaria a perder el sentido común y comportarse de modo agresivo, impulsivo o incluso presentar ataques de pánico y/o psicosis.

  • Riesgo de adicción o “craving”: La estimulación del sistema dopaminérgico por parte de la mefedrona puede producir una rápida adicción, generando la necesidad de consumir más por parte de la persona usuaria. De no consumir más, los efectos de la bajada se hacen presentes con rapidez, generando depresión, pérdida de orientación, dificultad para hablar y socializar y sensaciones de inestabilidad emocional.

  • Riesgo de daño psicológico: Por las propiedades IRND de la mefedrona, es posible causar daño permanente en las personas que consumen continuamente esta sustancia, implicando disminución de la memoria a corto plazo y falta de estabilidad emocional.

  • Riesgo de actitudes impulsivas: Las características estimulantes de la mefedrona pueden producir actitudes sumamente impulsivas por parte de las personas que la consumen, generando psicosis, ataques de pánico y sensaciones de agresividad extremas que pueden traducirse en comportamientos violentos, especialmente durante la bajada de la sustancia.

  • Riesgo de sobredosis: El uso continuado de mefedrona y su adictividad pueden motivar tolerancia, lo cual puede producir una sobredosis, especialmente cuando se usa la sustancia de manera esnifada.

Reducción de daños

Algunas de las medidas para reducir riesgos al ingerir mefedrona son:

  • Mantenerse bien hidratadx. El tiempo puede pasar de forma sorprendentemente rápida, por lo que hay que estar conscientes del grado de deshidratación que existe, especialmente si hay actividad física. Si estas bailando es recomendable consumir uno o dos vasos de agua cada hora.

  • NO MANEJES ni realices actividades que puedan poner en riesgo tu vida o la de los demás. La mefedrona, como la mayoría de las sustancias, genera alteraciones en la coordinación y disminuye la capacidad para realizar tareas que requieran concentración.

  • ¡Cuídate! La mefedrona puede provocar sensaciones físicas muy estimulantes que fácilmente se pueden asociar al sexo, recuerda siempre usar condón en tus relaciones sexuales, durante los efectos es mejor cambiar frecuentemente el condón y usar mucho lubricante.

  • Debido a que la mefedrona aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca el uso está contraindicado para personas con una historia personal o familiar de problemas cardiovasculares o de glaucoma (presión aumentada en los ojos)

  • No la uses si estás embarazada o estás amamantando pues, aunque no existen estudios conclusivos, al igual que con otros estimulantes es posible que la mefedrona pueda resultar tóxica a la formación y desarrollo del bebé.

  • No la uses cuando estás usando inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) o si los has usado en las 2 semanas antes. Esta enzima degrada la noradrenalina así que su inhibición en combinación con el uso de la mefedrona puede causar niveles de noradrenalina peligrosos, lo que puede llevar a una presión arterial peligrosamente alta o un “síndrome noradrenérgico’. Esta condición es muy peligrosa y potencialmente letal.

  • No la combines con otros estimulantes como las anfetaminas o la cocaína ni con depresores como los opiáceos o el alcohol. Estas mezclas aumentan los riesgos de experimentar una sobredosis peligrosa o hasta fatal.

  • Esta sustancia puede ser altamente adictiva, por lo que si después de consumirla sientes la necesidad de consumirla otra vez, se recomienda que te abstengas de hacerlo y que espacíes el consumo por lo menos una semana antes de volver a consumirla. De esta manera evitas la posibilidad de generar un uso crónico o dependencia a la sustancia.

  • Recuerda que después de utilizar esta sustancia puedes experimentar sensaciones de depresión, insomnio, cansancio y pérdida de la voluntad. Esta condición es temporal y desaparecerá después de uno o dos días. Durante este tiempo se recomienda consumir alimentos altos en triptófanos como el pavo, el plátano o la espirulina. Mantente bien hidratadx y no pierdas la paciencia.

  • Es sumamente importante recordar que esta sustancia es mucho más peligrosa cuando se utiliza por vía nasal. Por ende, y para reducir los riesgos asociados a su consumo, te recomendamos sólo consumirla por vía oral.

  • En caso de que hayas consumido accidentalmente mefedrona pensando que era MDMA u otro estimulante, detén inmediatamente el consumo, mantén una buena hidratación y, en caso de que presentes síntomas difíciles de sobrellevar como los mencionados en efectos físicos graves, no dudes en solicitar atención médica.

    Fuente de la información

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