Cocaína

Efectos

La cocaína estimula la liberación de adrenalina, serotonina y dopamina, incrementando la energía y generando un estado de mayor alerta. Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de consumirla, y debido a que el clímax o “rush” no dura mucho tiempo es común generar dependencia a la sustancia. Algunos de los efectos más comunes son:

Físicos. Aceleramiento del pulso cardiaco, se entumen la nariz, garganta y en ocasiones el rostro y los labios si la sustancia es muy pura. Puedes experimentar una percepción más clara de colores y sonidos y una notoria reducción del apetito y la fatiga.

Psicológicos. Al tomar cocaína existe una liberación de las inhibiciones y aumento de la confianza y autoestima. Se siente un lapso de euforia y entusiasmo seguido rápidamente por un “bajón”, caracterizado por ansiedad o decepción, lo que lleva a muchas personas a buscar una nueva dosis. Esto puede generar adicción rápidamente.

En grandes cantidades la cocaína altera significativamente el carácter, originando ansiedad o agresividad en la persona. Al consumir dosis altas se pueden presentar los síntomas de una intoxicación: excitabilidad, escalofríos, respiración irregular, alucinaciones, delirios de persecución o distintos tipos de paranoia y en una intoxicación grave, convulsiones, trastornos circulatorios y paro cardiaco.

Formas de Consumo

ORAL

Es la forma menos común de uso. Sus efectos tardan más en aparecer y son menos intensos, pero pueden prolongarse por algunas horas. El modo más común de hacerlo es untando el polvo por las encías, la cual entumece la boca y esconde un poco el sabor amargo característico de la cocaína.  

INHALADA

Es la forma más popular. El polvo se “pica” con una tarjeta o una navaja de afeitar, se acomoda en líneas, y se inhala por medio de popotes, tubos de plástico o metal, rollitos de papel o billetes enrollados. Los efectos pueden notarse casi inmediatamente y desaparecen unos 30 minutos después. Ten cuidado, pues compartir los instrumentos o utensilios puede resultar en la transmisión de infecciones o virus tales como el VIH o Hepatitis.  

FUMADA

Se añade el polvo al tabaco o a la marihuana y se fuma en cigarro o pipa. Los efectos aparecen inmediatamente y duran menos de 30 minutos. Hay que tener cuidado, pues al fumar cocaína puede aumentar con violencia el ritmo cardiaco y obviamente aumenta el daño en los pulmones generado por el humo lo que pone en riesgo la salud.

INYECTADA

Se hierve agua con el polvo de cocaína y se inyecta por lo general en las venas. Los efectos son instantáneos y sumamente fuertes, pero desaparecen con rapidez.  Puede ser muy peligroso pues es común que los grumos no se disuelvan bien y tapen la jeringa o alguna vena pequeña, generando desagradables complicaciones que pueden ser desde derrames, hemorragias internas, embolias, aneurismas o hasta la muerte.

Reducción de daños

Algunas de nuestras recomendaciones para reducir los riesgos al consumir cocaína son:

Siempre es importante cuidar las dosis que se van a usar y tratar de mantener un límite (solo salir con dinero suficiente para X número de dosis y mantener ese límite).

Evitar la mezcla con el alcohol u otras sustancias. Puede parecer atractivo el que la cocaína contrarreste sus efectos y permita beber más o “aclarar un poco la cabeza” después de haber bebido. Sin embargo el impacto al cuerpo se multiplica, y aunque los efectos se perciban menos, la cantidad de sustancias tóxicas en el organismo se incrementan vertiginosamente, lo cual puede resultar en una sobredosis de cocaína o una congestión alcohólica.

Al consumir hazlo en pequeñas cantidades y con intervalos largos de tiempo. Los efectos adversos de la cocaína y la dependencia psicológica se incrementan rápidamente en función de dosis elevadas o repetidas, las cuales aumentan los efectos de ansiedad y aumento de la presión arterial, al tiempo que se eleva el riesgo de intoxicación.

Compartir popotes, billetes u otros utensilios para inhalar la cocaína (o pipas de metal para fumar “crack”) puede resultar en irritación de las mucosas nasales (o de los labios en el caso de la pipa) que puede ser un riesgo añadido para la transmisión de infecciones como e VIH o la Hepatitis C. Si no puedes evitar el consumo, recuerda que una manera de reducir el riesgo de infección es asegurarse que cada persona tenga un popote propio, de preferencia marcado para que no haya confusiones y busca mantener hidratada la nariz o los labios con humectantes nasales o bálsamo de labios.

Pulveriza bien la sustancia (machacando bien los cristalitos o piedritas antes de inhalar) para reducir la posibilidad de hemorragias y ulceraciones en las mucosas de la nariz.

La estancia en lugares calurosos potencia los efectos negativos de tipo neurotóxico. Procura tomar aire fresco ocasionalmente y si estas en un lugar cerrado mantente hidratadx bebiendo agua.

No lleves a cabo actividad física intensa. El ejercicio físico bajo los efectos de la cocaína puede provocar infartos o graves lesiones cardíacas.

Procura mantenerte tranquilx. La cocaína exalta la personalidad y puede inducirte a tomar actitudes agresivas o impulsivas. Recuerda también que la pérdida de inhibiciones que se experimenta con la cocaína puede llevar a la adopción de conductas de riesgo, particularmente de relaciones sexuales sin protección. Por ello, recuerda siempre utilizar  condón y evita en la medida de lo posible practicar penetración anal. El sexo con cocaína puede volverse violento o agitado, por lo que es aconsejable llevar contigo lubricante y recordar cambiar el condón con frecuencia. Además, se recomienda que la persona que será penetrada se encuentra arriba de quien penetra con el objetivo de que pueda controlar la profundidad y velocidad de la penetración

Fuente de la información

Anuncios