California aprueba una ley que prohíbe la defensa por “pánico gay” en casos de asesinato de personas LGTB

La legislatura de California ha aprobado una ley que impedirá que el conocido como “pánico gay” no pueda ser nunca más alegado como atenuante en un juicio por homicidio. Se trata, recordemos, de una de las estrategias de defensa legal más utilizadas por los asesinos de personas LGTB, que argumentan haber cometido el delito cegados por un miedo insuperable tras el acercamiento de una persona de la que supuestamente descubren en ese momento que es homosexual o transexual.

El proyecto de ley AB-2501 ha sido aprobado por 25 votos contra 9 en el Senado y por 58 votos contra 15 en la Asamblea estatal. Ha recibido votos tanto demócratas como republicanos, aunque estos últimos han votado divididos (los votos contrarios, de hecho, han sido de legisladores republicanos). Se espera que el gobernador de California, el demócrata Jerry Brown, firme sin demora un texto que expresamente convierte en ley la prohibición de que el conocimiento de la orientación sexual, identidad de género o expresión de género de una persona pueda ser argumentado como causa de ”arrebato” homicida (puedes acceder al texto de la ley, si lo deseas, en el buscador web de la legislatura de California, identificándola con el número “2501″). California es el primer estado de Estados Unidos que legisla expresamente contra esta infamia.

La defensa por “pánico gay”, en sus diferentes variantes, ha sido y sigue siendo muy utilizada. En España, sin ir más lejos, permitió que Jacobo Piñeiro, asesino de dos chicos gays en Vigo en 2006 (a los que asestó 57 puñaladas, para luego prender fuego a su casa) fuera absuelto por un jurado popular en 2009. Por fortuna la justicia obligó a repetir el juicio con un nuevo jurado, y Piñeiro fue finalmente declarado culpable de doble asesinato y condenado a una pena de 58 años de cárcel, una sentencia que fue luego confirmada por el Tribunal Supremo. El alto tribunal estimó, tal y como ya había resuelto antes el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el recurso de Piñeiro se hallaba “completamente huérfano de fundamentación”, tanto por las atenuantes invocadas de “miedo insuperable, trastorno mental transitorio y superación de una situación límite que le hacía temer por su vida” como porque los motivos formulados carecían “de amparo procesal”.

En Estados Unidos, la defensa por “pánico gay” ha sido utilizada en muy diversas ocasiones, empezando por el terrible asesinato de Matthew Shepard en 1998, cuya brutalidad ocasionó un fuerte movimiento de protesta. Este movimiento culminó en 2009 con la ley que lleva su nombre, por la que se incluye la orientación sexual de las víctimas en la lista de delitos de odio. La misma defensa fue utilizada por los abogados de Brandon McInerney, un muchacho de catorce años que asesinó su compañero de instituto Lawrence King, aunque al final, tras un acuerdo, fue condenado a 21 años de cárcel. Y también ha sido usada por la defensa de Lawrence Reed, acusado en marzo de 2013 del asesinato de Marco McMillian, primer candidato abiertamente gay a la alcaldía de Clarksdale, Mississippi.

Hace ya más de un año la sección de justicia criminal de la Asociación Americana de la Abogacía (American Bar Association) propuso precisamente a sus miembros una serie de medidas contra el uso de esta estrategia, incluyendo la recomendación de medidas legislativas como la aprobada ahora en California. La propuesta fue aprobada de forma unánime en agosto de 2013 por la asamblea de dicha organización, a la que están afiliados más de 400.000 abogados (puedes descargar aquí el documento completo).

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