SOMOS muestra su absoluto rechazo a la modificación de la ley del aborto y exige la dimisión de Gallardón

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy viernes la reforma de la ley del aborto. La nueva norma, presentada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y que se llamará Ley orgánica de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada, como ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáez de Santamaría. La nueva ley, tal y como ha explicado el titular de Justicia marca que solo se podrá interrumpir voluntariamente el embarazo en dos supuestos: grave peligro para la salud física o psíquica de la mujer o en caso de violación. Y hasta la semana 22 de gestación. Con este cambio, el Ejecutivo de Mariano Rajoy consuma la marcha atrás anunciada: el aborto ya no será un derecho de la mujer, como hasta ahora, cuando podía interrumpir su embarazo hasta la semana 14 de gestación. España vuelve así a un sistema de supuestos como el que rigió España desde 1985 hasta 2010, pero mucho más estricto. Desaparece el supuesto que en ese momento permitía la interrupción del embarazo en caso de malformación fetal grave.

La nueva ley deja una puerta abierta en este sentido: el daño psicológico que puede causar a la mujer afrontar un embarazo en esas circunstancias. La anomalía fetal deberá ser “incompatible con la vida” y que cause. Para ello necesitará un informe sobre su salud mental y también otro que acredite el diagnóstico de la anomalía fetal. Gallardón ha precisado que tras la semana 22 de gestación –donde sitúa el limite legal– la mujer solo podrá interrumpir el embarazo cuando la anomalía fetal “incompatible con la vida” le cause ese “grave peligro” para su salud psicológica pero solo “si las anomalías no se hubieran detectado antes con un diagnóstico certero”.

La nueva ley marca también que cualquier profesional podrá alegar objeción de conciencia. Incluidos aquellos que dan información. El Gobierno prohibiera  también la publicidad de las clínicas de abortos.

Con la contrarreforma de Gallardón –que ha tardado en llegar dos años–, las chicas de 16 y 17 años volverán a necesitar el permiso de sus padres o tutores para abortar. Desde 2010, las chicas de 16 y 17 años no necesitan el permiso de sus madre(s) y/o padre(s) o tutoras/es para interrumpir su embarazo. Solo deben informar de su decisión en casa. Y si hacerlo les supone un “conflicto grave” —si consideran que sus madre(s) y/o padre(s) o tutoras/es las van a presionar, o no tienen una verdadera red familiar, o son víctimas de malos tratos…— la ley les permite no contarlo. La nueva ley eliminará ambas posibilidades: las menores deberán tener el permiso materno/paterno para abortar.

“La vida del concebido y no nacido encarna un valor fundamental”, ha dicho el titular de Justicia. Y el Estado, ha apuntado, está “obligado” a defenderlo. “Anuncié que presentaríamos este proyecto y que lo haríamos de acuerdo con los criterios del discursos del PP con el grave conflicto del aborto”, ha dicho Gallardón. “Después de un periodo de reflexión amplio, de consultar el derecho comparado y de los expertos que han querido acercarse”, ha dicho, “hemos aprobado este proyecto electoral que cumple un compromiso electoral y recupera el equilibrio constitucional ente los derechos del nasciturus y de la mujer”

Loren González, presidente de SOMOS, ha afirmado que es humillante que el aborto no es que deje de ser un derecho de la mujer, que ya es un atentado contra su propia dignidad y contra la de la ciudadanía en su conjunto, sino que además no se les permita interrumpir su embarazo sin justificar su decisiónLas leyes restrictivas lo que van a conseguir es elevar el número de abortos inseguros; debemos tener memoria porque eso ya pasó durante demasiado tiempo. Desde SOMOS exigimos la retirada de la ley y la dimisión inmediata del Ministro de Justicia.

Alejandro Sierra, secretario de la Asociación SOMOS, nos recuerda que SOMOS forma parte de la Plataforma Decidir nos hace libres, a la cual, en días como hoy, nos enorgullece pertenecer. La lucha por los derechos de las mujeres son luchas no sólo de las mujeres sino que lo son de todas y de todos.