Muere un icono LGTB del siglo XX: Nelson Mandela

Nelson Mandela deja huérfanos a muchos. Su lucha a favor de los Derechos Humanos, y su pionero acercamiento a la comunidad LGBT le convierten en una figura única de su tiempo. Su batalla se convirtió en nuestra batalla, la de las lesbianas, gays, bisexuales y transeuxales, mujeres, negros… ‘Mandela no murió, él ganó el juego’.

Edwin Cameron, es juez de la Corte Constitucional en Johannesburgo. Es gay y seropositivo:

‘He sido un afortunado. Mandela me designó al final de su primer año en el cargo en diciembre de 1994 siendo un hombre abiertamente gay a la Corte Suprema y, 16 años después, soy un miembro de la corte más alta de Sudáfrica. Sinceramente puedo decir que mi orientación sexual era irrelevante, es el recuerdo que guarda este juez gay tras su contacto con Mandela.

 


Nelson Rolihlahla Mandela nacido en
 Unión de Sudáfrica el 18 de julio de 1918 era conocido en su país, Sudáfrica, como Madiba (título honorífico otorgado por los ancianos del clan de Mandela; también era llamado Tata). Tras estar preso por más de 27 años cumpliendo una condena que era de por vida, Nelson Mandela fue liberado, recibió el Premio Nobel de la Paz y fue elegido democráticamente como presidente de su país. Antes de estar preso había sido líder de Umkhonto we Sizwe, el brazo armado del Congreso Nacional Africano (CNA). En 1962 fue arrestado y condenado por sabotaje, además de otros cargos, a cadena perpetua. La mayoría de los más de 27 años que estuvo en la cárcel los pasó en la prisión isla de Robben Island.

Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, Mandela trabajó en conjunto con el entonces presidente de Sudáfrica, Frederik Willem de Klerk, liderando a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, cosa que se consiguió en 1994, con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. Por su trabajo en conjunto, tanto Nelson Mandela como Frederik Willem de Klerk recibieron el Premio Nobel de la Paz de 1993. Posteriormente Mandela ganó las elecciones y fue presidente de Sudáfrica desde 1994 hasta 1999. Su prioridad estuvo frecuentemente en la reconciliación nacional.

En el tema LGBT, Mandela no se posicionó en un principio a favor de la comunidad homosexual, pues evitaba el tema. Sin embargo cuando tuvo que decidir si los derechos de los gays eran derechos humanos, no dudó y los incluyó. Fue el primer mandatario africano en apoyar decididamente al colectivo gay. Hoy en día, recordamos que Sudáfrica es el único país de África donde los homosexuales pueden casarse.

Pero al igual que con el género y la discriminación racial, no hemos cumplido la promesa constitucional de no discriminación’, se lamenta Edwin.

‘Todavía hay una ignorancia generalizada y la homofobia hacia los gays y lesbianas, pero tenemos un marco constitucional muy fuerte y creo que estamos aparte de otros países africanos, como Uganda y Zimbabwe, donde son particularmente opresivos en este momento con los homosexuales. Estamos todavía en un país dividido por las desigualdades y la discriminación continua en materia de género y razones de raza, y un país cada vez más preocupado por la corrupción y el crimen. No se han cumplido las expectativas de ese día en 1990 (refiriéndose a la liberación de Mandela)’.

Mandela fue el prisionero número 466/64, esto es que fue el preso número 466 en 1964 en la isla de Robben, durante 17 años en precarias condiciones. Posteriormente pasaría otros 10 años más en otras dos prisiones diferentes, sumando una pena total de 27 años. El gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos.

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