Un empresario gay muere en Barcelona tras ser reducido por los Mossos

Se llamaba Juan Andrés Benítez, tenía 50 años y era un homosexual sevillano que, tras vivir muchos años en Londres, instaló su residencia en Barcelona, en donde, además, inició un proyecto profesional que le llevó a abrir tres tiendas en l’Eixample.

La crisis le hizo cerrar una, pero aún mantenía dos con entusiasmo e ilusión. Sus amigos dicen de él que era una persona honesta, responsable, tranquilo y que estaba absolutamente feliz e integrado en Barcelona. De hecho, algunos le recriminaban que era muy “pavo”, de lo bueno que podía llegar a ser.

Hoy, Juan Andrés es noticia en AmbienteG porque hace ya una semana falleció tras ser reducido por los Mossos d’Esquadra, en un acto que parece un abuso de autoridad y de violencia policial. Sus amigos están intentando esclarecer lo ocurrido, y desmentir ciertas informaciones que, lejos de buscar verdad, parecen querer ocultar lo que realmente ocurrió esa noche. Nosotros hemos hablado con Margarita Arjona, una de esas amigas de la víctima que, sin ayuda institucional, están luchando por aclarar las cosas.

Lo primero que Margarita nos ha querido aclarar es cómo ocurrió todo. La versión oficial dice que Juan Andrés estaba inmerso en una pelea en el Raval y que, cuando los Mossos llegaron, estaba tan violento y agresivo que tuvieron que reducirlo. Una vez esposado, perdió el conocimiento para después fallecer en el Hospital Clinic.

La versión de sus amigos, y más cercana a lo que los vecinos testigos vieron, dice que Juan Andrés tuvo una pequeña disputa con un matrimonio vecino (al parecer la causa tuvo que ver con el perro de la víctima), pero dicha pelea ya había terminado cuando los Mossos llegaron. Por tanto, nadie se explica por qué, a pesar de haber finalizado ya todo enfrentamiento, se produjo la agresión por parte de los Mossos. “8 Mossos para reducir a un hombre que, aunque era deportista, no medía más de 1’65”, denuncia Margarita.

Ofrenda floral

Alguien puede pensar que Juan Andrés pudiera tener cierta enemistad con este matrimonio vecino, pero no era sí. La disputa fue algo puntual, como demuestra que el matrimonio participara el pasado jueves en la ofrenda floral que se llevó a cabo en memoria del fallecido.

Si el inicio del suceso ya es contradictorio, los datos que Margarita nos ha contado de las horas posteriores no arrojan más que muchas dudas sobre la actuación policial e institucional. Juan Andrés murió la madrugada del sábado al domingo, pero la noticia no se conoció hasta dos días después. La víctima falleció en el Hospital Clinic, en donde, según denuncia Arjona, no se ha facilitado el parte médico. Nadie, ni los Mossos, ni el juzgado, ni el propio hospital… intentó ponerse en contacto con el único familiar de Juan Andrés, su hermana Regina. Han sido sus amigos los que han tenido que localizarla para contar lo ocurrido.

A pesar de no tener muy buena relación (ser gay no fue recibido con mucho entusiasmo por su familia), Regina no dudó en viajar de Sevilla a Barcelona para reconocer el cuerpo de su hermano. La sorpresa llegó cuando se le negó esta posibilidad, y tan sólo tras ser contratado un abogado, accedieron a enseñarle el cuerpo.

Margarita ha querido denunciar lo oscuro de este caso, lleno de falsas informaciones y con una nula colaboración institucional, lo que, a su juicio, denota que alguien está intentando tapar lo que parece una abusiva actuación policial.

La Asociación de vecinos del barrio de Juan Andrés y la Asociación Catalana de Empresas para Gays y Lesbianas (ACEGAL) se han unido a los amigos en esta lucha por esclarecer la verdad. En el caso del colectivo GAY, además de la tristeza por la pérdida de un compañero muy querido por todos, se une la indignación por cómo se está justificando a los Mossos y utilizando el VIH como elemento homófobo.

Y es que nadie parece querer reconocer que hubo un abuso de autoridad, y en cambio se alude a que Juan Andrés tenía VIH y dos de los Mossos han necesitado tratamiento retroviral. “¿Qué pasa, que en este país si eres gay y tienes VIH te pueden matar a palos?”, denuncia Margarita. Arjona teme además que se pueda aludir al consumo de drogas para dibujar una imagen de Juan Andrés que nada tiene que ver con la realidad.

Por último, nos han pedido hacer un llamamiento para que todo aquel que quiera acompañar a los amigos de Juan Andrés en su despedida, acudan este domingo, 13 de octubre, a las 9:15, al cementerio de Poble Nou, en donde se le dará sepultura. Además, esta noche (sábado 12 de octubre) a las 21 horas hay una concentración de los empresarios del Eixample en la calle Muntaner esquina Consell de Cent para pedir que la verdad salga a la luz.

 

Juan Andrés

Ofrenda floral

 

 

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