El presidente de Eslovenia encabeza la marcha del Orgullo LGTB de Liubliana

Normalidad en las dos marchas del Orgullo LGTB que se han celebrado este fin de semana en los Balcanes. En Liubliana, la capital de Eslovenia, la manifestación la encabezó el mismo presidente del país, el socialdemócrata Borut Pahor, mientras que en la capital croata Zagreb se batió el récord de asistencia con 15.000 participantes.

Bajo el lema “La libertad y la solidaridad son una pareja del mismo sexo”, unas 600 personas desfilaron en la capital eslovena. La novedad, en el que está considerado el país más avanzado de la región en materia de derechos LGTB, fue el presidente y ex primer ministro Pahor, cuya presencia mandó un mensaje claro a favor de la igualdad.

El comunicado leído por los convocantes protestó contra la senda de avances y retrocesos que vive Eslovenia. El Gobierno socialdemócrata reguló las uniones civiles en 2006 e inició un proceso que habría abierto el matrimonio a las parejas del mismo sexo, pero que fue finalmente sustituido por una ampliación de los derechos de las uniones civiles existentes. Los votantes, además, rechazaron en referéndum la posibilidad de que gays y lesbianas pudieran adoptar a los hijos de sus propias parejas. “Parece que nunca es el momento adecuado para pedir la igualdad incondicional”, rezaba el comunicado, que instaba también a no dejar de lado este asunto con la excusa de la crisis económica.

La situación es similar en la vecina Croacia, en la que existe el reconocimiento de las parejas de hecho con derechos muy limitados. El primer ministro del país, el socialdemócrata Zoran Milanović, anunció el año pasado un proyecto de ley para ampliar estos derechos, lo cual no fue del agrado de influyentes sectores católicos del país, que han recogido más de 700.000 firmas para elevar a nivel constitucional la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo. El mes pasado se celebraba la primera concentración para pedir la extensión de este derecho a gays y lesbianas.

La marcha del sábado se sumó a esta reivindicación y reunió a 15.000 personas, la mayor cifra hasta la fecha. El lema escogido fue “En nombre de todas las familias”, y los organizadores expresaron su determinación de no aceptar “nada inferior al reconocimiento completo de nuestra familia humana y la dignidad, libertad y seguridad de nuestras familias y nuestros hijos”. La manifestación cobra también una relevancia especial por celebrarse en la antesala del ingreso de Croacia como 28º Estado miembro de la Unión Europea el próximo 1 de julio.

 

 

 

 

Dosmanzanas.com