La marcha del Orgullo LGTB en Rusia acaba en fracaso y con detenidos

La marcha del orgullo gay en Moscú se ha visto violentado por el fuerte dispositivo policial, las detenciones y la aparición de grupos de ultraderecha que rechazaban la manifestación celebrada sin permiso ayer por la mañana en el centro de la capital de rusa.

Entre los cerca de 30 arrestados se encuentra Nikolai Alexeyev, uno de los principales líderes gais, y algunos de sus colaboradores. Así lo denunció el mismo Alexeyev con una foto de los arrestados en el interior del furgón policial posteada en su cuenta de Twitter.

La justicia rusa ya había advertido a los líderes de la comunidad homosexual que se efectuarían detenciones de seguir adelante con la convocatoria, pues no disponían de los permisos oficiales para manifestarse.

Las solicitudes para celebrar este fin de semana actos públicos en defensa de los derechos de lasminorías sexuales habían sido rechazadas por el Ayuntamiento de Moscú.

Los convocantes llevaban semanas difundiendo por Internet sus planes para ignorar la prohibición y celebrar su marcha del orgullo gay, a la que han acudido menos de un centenar de personas. En un intento de desafío al poder se había establecido la sede de la Duma, el Parlamento ruso justo enfrente de la Plaza Roja, como punto de reunión. Una zona muy controlada por la policía y en la que siempre actúa frente el más mínimo desorden.

Un homófobo golpea al activista gay Nikolai Alexeyev durante la manifestación

 

La elección de un lugar tan comprometido responde a la intención de utilizar la celebración como protesta contra una ley que debate el parlamento nacional, que prohibiría cualquier tipo de “propaganda homosexual”. Una normativa que ya ha sido puesta en marcha por varias ciudades rusas.

Algunos cristianos ortodoxos se pusieron rezar ante el paso de la marcha y aprovecharon para hablar también con los medios para expresar su repulsa a la homosexualidad. La agencia rusa RIA Novosti aseguró que varios de estos opositores también fueron detenidos.

A pesar del fracaso y las detenciones, el próximo lunes 27 de mayo se celebrará el 20 aniversario de la abolición, en 1993, de la ley que estipulaba penas de cárcel para las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.

Tras el asesinato brutal de un joven homosexual en Volgogrado durante la conmemoración del Día de la Victoria sobre la Alemania Nazi, a principios de mayo, la preocupación por la situación de los homosexuales en Rusia se ha disparado. Anastasia Smirnova, portavoz del principal colectivo LGTB del país, cree que la política anti gay del Gobierno “ha dado alas a algunos grupos violentos”.

“Es sobre todo en las ciudades pequeñas donde es más difícil ser gay o lesbiana”. En general, explica, “la gente lo oculta no por posibles represalias del Estado, sino por miedo a la familia o a perder el trabajo”, según la joven rusa.

Desde 2006 las organizaciones homosexuales han intentado manifestarse en Moscú, pero la respuesta siempre es “no”. La primera marcha de homosexuales de la historia de Rusia tuvo lugar en 2006 y acabó con una batalla campal en la que los participantes fueron agredidos tanto por nacionalistas e integristas ortodoxos como por los agentes del orden.

Mientras tanto en Kiev, Ucrania, los colectivos LGTB lograron marchar por la capital ayer, pero los escasos 50 participantes fueron hostigados por una decena de radicales que intentaron agredirles y romper sus pancartas. La policía intervino y detuvo a dos agresores.

 

 

 

 

 

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